Crónica del concierto de Placebo en Granada

Visitamos Granada para disfrutar de uno de los numerosos conciertos que la banda Placebo está realizando en España con motivo de su veinte aniversario. Quizás sea porque somos muy fan de ellos, pero llegamos con unas expectativas muy altas, creemos que es el momento de disfrutar de todos los hits parade de este grupo en lo que será un concierto único.

Cuando caen las luces, la pantalla gigante se ilumina con los primeros acordes del tema Every you, every me, disfrutamos con una versión del clip alternativa del clásico tema: sus imágenes lúgubres, con un andrógino y jovencísimo Molko nos inquietan y excitan a la vez, juro que la piel se me erizó al 100%.

Con el público eufórico comienza a sonar la maravillosa y hetera Pure Morning y salen a escena, todo el pabellón Municipal de deportes cae en el embrujo del sonido Placebo. Al terminar la canción Brian Molko se dirige al público para excusarse de padecer amigdalitis, pero no importa, promete darlo todo en el espectáculo.

Pero entonces ocurre algo extraño, a diferencia de lo que estamos acostumbrados en otros conciertos de gira de aniversario, la banda nos concede una sucesión de temas de sus últimos discos (canciones muy melancólicas y lentas) que apagan el fervor inicial de los asistentes, Lazarus, I know o twenty Years podrían considerarse más caras B que no temas de un concierto de esta índole.

Tras esa primera parte oscura, triste y bostezosa volvemos a recuperar la ilusión entre temas clásicos como Special K, Slave to the Wage o The Better end, entonces el público despierta de su inducido letargo, parece que todo no está perdido me dije, pero me equivoqué. Volvemos a una sucesión de temas que muy posiblemente hayan sido notables en otros países, pero que en España pasaron desapercibidos y no suscitan la misma emoción entre nosotros.

En definitiva, el concierto en Granada ha estado lleno de luces y sombras, puede habernos gustado mucho o poco, pero de lo que si estamos seguros es que Placebo no deja indiferente a nadie. Pero si eres fan de Placebo como nosotros seguro que te ha faltado un poco más de intensidad.

 

CREDENCIALES LA GRAMOLA ENCENDIDA

Totana,1984. Crecí entre los discos de Los Pecos de mi madre y los casetes de Formula V de mi padre. Soy técnico de Marketing enfocado al grafico, a la creación de contenido y al diseño. Tengo los oídos bien entrenados a base de Rap, Rock, shogaze o Metal, paso del indie a la copla, o del Trash a la clásica... no me importa el género siempre que la canción merezca la pena. Mi otro yo es escritor, y ha publicado dos novelas “La luna roja de Siberia" y “Omega, el Ángel caótico”. Amante de la peor ciencia ficción y la serie Z. Coleccionista de vinilos compulsivo, desde Nino Bravo a Marilyn Manson, para mi madre: soy un caso perdio.

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