Vega: “En mi proceso de composición las canciones adquieren su propia personalidad”

Hablamos desde nuestra tranquilidad con Vega mientras se encuentra en un atasco en la capital del país. Siempre amable a pesar de encontrarse en el tránsito de otros compromisos físicos de la promoción de su último disco MIRLO BLANCO, nos atiende desde su mágica burbuja móvil… Inevitable, ya que es la primera vez que hablamos con ella, le damos la enhorabuena por su anterior disco, un magnífico directo, Diario de una noche de Madrid (2020). Hoy en día, con la que está cayendo, es maravilloso escuchar los sonidos de lejanos y libres encuentros multitudinarios… pero es que encima es un gran resumen de su capacidad para generar grandes composiciones (para ella o para otros, siempre para el público).Sabemos entonces que ese directo no estaba preparado para grabarse, por lo que es energía 100% natural y espontánea, con sus fallos y sus aciertos, como la propia vida.

HOY hablamos sobre MIRLO BLANCO, su décimo disco. En su web explica literalmente “este disco es mi trino, al que he llegado disco tras disco en todos estos años. yo soy un mirlo”. ¿Qué nos ofrece con respecto a los anteriores?
La primera canción que yo escribí fue Mirlo Blanco. Antes de tener título para ella, encontré uno y comencé a estudiarlos. Y creo que refleja exactamente qué soy yo dentro de esta industria musical, lo que quiero hacer y cómo soy. ¿Realmente soy rara porque quiero seguir con mis principios y valores? ¿Están éstos por encima incluso de mi propia música a veces? y luego resulta que simplemente me salieron tantas canas que torné a blanco. Los mirlos son las únicas aves que tienen una melodía propia, que van componiendo a lo largo de toda su vida, y una vez que consideran que está completa y terminada, la repiten hasta que se mueren. Yo soy eso, cada disco que he ido sacando he ido mejorando mi propia melodía, mi trino, mi propio canto. Además, los instrumentos base y la cantada han sido grabados en directo de una sola vez, en cinta analógica. Fue la primera toma de voz, y esa energía y emoción se nota. Por mi perfeccionismo, repetí varias tomas, pero nos quedamos con la primera. Es un disco muy crudo, con una temática amplia y diversa que responde a mis inquietudes como artista con 42 años, lo que hace que el público pueda empatizar en alguna de sus piezas.


En cuanto al formato físico, nos ha llamado también la atención al edición para coleccionistas que has sacado, que lleva absolutamente de todo…
Yo quería que fuera una experiencia multisensorial, fuera de lo meramente comercial. Todo lo que incluye es reutilizado, además, todo sirve para algo. Refleja la forma en que el disco ha sido grabado. Por ejemplo, incluye una taza de cappuccino que está hecho con polímeros reciclados. Yo tomo café la mayor parte del tiempo; la vela es como la que yo tengo prendida cuando grabo, a oscuras, en la misma intimidad que tener los ojos cerrados. Es del mismo fabricante, por lo que tiene el mismo aroma exactamente que mi estudio. Incluye también un guiño nostálgico en el formato del cassette, ya que como hemos comentado, fue grabado en cinta.


El primer single a la fecha es Bipolar, muy potente, tanto a nivel musical como de mensaje… ¿Cómo nace esta canción?
Pues es la última que escribí del disco y nace quizás como retrospectiva del resto de canciones, pensando a titulo personal qué es lo que me faltaba contar y cantar.  En este caso, estoy totalmente concienciada con los problemas de salud mental, en tanto que yo misma los padezco, como muchísima parte de la población, aunque cada caso sea un mundo. Me parecía importante “desestigmatizarlo” poniéndome en la palestra  mí misma en primera persona. No es fácil caminar sobre la delgada línea de ser respetuosa y empática con ciertos temas tan sensibles y delicados, por eso lo hago tomando esa autoridad al dar el paso al frente y decir cuál es el mío. Tenía que tener una letra que, además de hablar sobre lo que me sucede a mí, para los demás debe de ser un grito de luz, para buscar siempre lo positivo y no rendirse. La salud mental es muy importante, y a veces se confunde con patologías genéticas mentales de nacimiento, y siempre se necesita ayuda. Es un espectro mucho más amplio, donde uno se da cuenta de que algo no funciona: ansiedad, depresión… de repente te encuentras mal y pasa más tiempo que el que esperabas. y entonces hay que prestarle atención y acudir a un profesional.


Otra interpretación que le hemos hecho, al re-escucharla varias veces es que puede entenderse como otro tipo de bipolaridad, la que existe entre el paso y el presente, y el paso del tiempo que sucede entre ambos. ¿Hablas de alguien también que se quiere reconciliar y aceptar la llegada de otra época?
Efectivamente, yo he pasado por ese proceso, y que incide directamente sobre la salud mental. La primera parte dice claramente “yo que una vez fui bonita, sufrí el espejo”. yo cuando tenía 23 años era especialmente crítica conmigo misma, y ahora me veo y pienso: ¡si eras una muñeca!. Eso me condicionó mucho siendo además mujer, por los prejuicios que puede haber ante una cara bonita. Por eso también es una forma de decir, quizá ya no sea tan bonita ni tenga los cánones que a veces se premian en la industria, como la juventud eterna… ahora soy una mujer madura, tengo otro concepto de belleza, tengo la cabeza muy bien amueblada y tengo que empezar a quererme y ponerme en valor. La parte de subidón de la canción representa ese mensaje de energía para pelear y salir adelante; y como buena rockera que soy, todo lo que suene a guitarra y hierro es mi mood en el fondo. Yo quería que ese giro al revelar ciertas cosas tenía que ir acompañado de esas guitarras.


¿Cómo es tu proceso de creación y composición?
En general, no me siento nunca a escribir las canciones que escribo… Ser compositor es un oficio, y la inspiración te tiene que pillar trabajando, como dicen. Echo muchas horas a la guitarra y al piano, y voy tarareando hasta que me vienen las temáticas a la cabeza. Entonces lo desarrollo todo en paralelo. Luego lo voy puliendo, por eso a veces me gusta publicar las letras con sus correcciones y lo que se ha sustituido, porque las canciones adquieren su propia personalidad.También hay que dejar que el trabajo repose, porque muchas veces es entonces cuando viene la magia.A nivel temática, evidentemente estoy influenciada por todo lo que nos rodea, con mis preocupaciones, anhelos y valores como persona con mi edad y madurez.  A veces son positivas y otras no tanto… pero siempre desde la perspectiva de mi experiencia. No tiene sentido que escriba ahora sobre cosas que yo debería haber vivido con veinte años, sino sobre lo que vivo ahora y cómo quiero vivirlo.


¿Qué sientes entonces cuando cantas en los escenarios las canciones que compusiste hace tantos años?
Las canciones que escribí hace muchos años y siguen en mi repertorio es porque creo que tienen cierta vigencia para mi o para cualquiera. Es una de mis marcas personales, que las letras se puedan aplicar a alguien de veinte como de sesenta años. Porque yo no esté en el momento en que escribí no quiero decir que para el público tampoco. Yo me olvido de mi historia personal cuando subo al escenario y presto más atención a conectar con las historias del público. Me desquito en el momento de escribirlas, porque luego ya es simplemente disfrutarlas. La vida es cíclica, y puedes estar viviendo alguna historia por enésima vez, pero no deja de ser la misma historia, y nos pasa a todos. Yo antes de ser artista, era público, y sé que hay gente además que le gusta escuchar canciones de toda la vida. Son un bagaje ineludible para mí, como para los demás, y hay canciones (sean singles o no) que se merecen estar ahí por el público, que es realmente quien te hace los conciertos. Por eso cada concierto y su repertorio deben ser diferentes. Hay un 50% del concierto que lo aporta la reacción y colaboración del público. Por eso estamos sufriendo tanto sentados y con las mascarillas, porque la energía que transmite el público es vital.  Pro eso me gusta interactuar, escuchándolos, observándolos, o incluso en alguna situación, leyéndolos antes de cada concierto con peticiones concretas.


En 2013 creaste tu propio sello independiente, entendemos que para controlar todo el proceso de grabación, así como en el proceso de producción. Es decir, controlas tus canciones desde que salen de tu cabeza hasta que llegan al público.
Bueno, yo controlo hasta que salen del sello, con mis aciertos y equivocaciones. En la radio ya lo pone quien quiere! (risas). Pero efectivamente, asumo toda la responsabilidad, no sólo económica, también de la parte positiva de la libertad que supone. Cuando has empezado tu carrera de una forma teledirigida y con tanta presión alrededor, como me sucedió a mí con mi paso por las multinacionales. Sin desmerecer su trabajo, a mí me parece muy importante el poder hacer lo que yo quería de verdad, y que lo que el público piense de mí no sea algo que han diseñado desde una oficina. En cosas como la selección de las canciones que se presentan como single en primer lugar, con una multinacional no tienes posibilidad ninguna. Sí podía componer, crear mis discos, pero tenía unos productores asignados e impuestos que manejaban el presupuesto sin que yo decidiera ninguna acción. Si es verdad que en ese entorno coincidí con Sebastián Krys, con el que luego he grabado muchos discos hasta éste, y del cual aprendí muchísimo, pero es que es uno de los mejores que hay, a nivel ingeniería, y un gran amigo.  Me entendió a la perfección y crecí con él. Lo mismo me sucede con Kike en Mirlo Blanco, igual que en el directo. Por eso estoy tan feliz y satisfecha de haber puesto este trabajo en sus manos, como director musical, porque al final es co-autor de las canciones. Vega empezó como un proyecto solista, porque también me dieron a conocer así, pero con el paso de los años lo que ha sucedido es que es mi cara la que figura como imagen, pero es el trabajo de un equipo durante muchos años, casi como banda. Me he acercado a lo más parecido que anhelaba cuando empecé, que es ser la cantante de una banda de rock.

Tu tendencia es claramente rock… ¿Qué influencias podemos encontrar en tu pasado y presente en tu música?
Soy una persona que le gusta la buena música, sin encasillar en un género concreto. Esto mismo sucede en mi propia música: no hay un género definido. Hay una clara cadencia hacia las guitarras, porque me apasionan, pero en cuanto a género, abarcamos muchos. La música es actitud, y ahí encontramos bandas como Pink Floyd. También me ha gustado mucho siempre la música británica: New Order, Smiths, Depeche Mode… y de repente me gusta la música brasileña, flamenco, rock andaluz, cantautores (cuya influencia en mí ha sido la de darle importancia a las letras y el mensaje, aunque para mis canciones siempre busque un sonido más rock). Me gusta desde Radiohead, U2 a Cristina Rosenvinge, Amaral, Los Planetas ( sonaba De viaje en mi despertador, hasta que lo cambié por Silvio Rodríguez).Lo que busco yo con mis canciones al final, es lo que buscamos en las de los grupos que admiramos, que nos sobrevivan como banda sonora de la vida de alguien, forjando sus recuerdos.


Tus influencias marcan, como estamos comentando, un sonido muy potente en directo. ¿Qué sientes cuando ves a la gente gritar las letras tan íntimas de algunas de tus canciones?
Normalmente me emociono mucho, por lo que a veces me dan lloreras. Además, también me sucede con lo que he escrito para otros artistas, aunque musicalmente no tengan tanto que ver conmigo (Ruido, de Bisbal, cantado por un estadio entero me abrió en canal, por ejemplo). Esas canciones que he he escrito para otros son cederles la oportunidad a un intérprete lo mismo que siento cuando el público canta mis canciones. A veces son historias que ellos me han pedido que cuente,  y lo disfrutamos las dos partes mucho: yo por sacarla y ellos por que está escrita con su historia, no es una letra ajena.


Inevitablemente, mencionando a Bisbal y siendo la primera vez que hablamos contigo, hablar de OT. Es un reality en su momento enfocado a otro tipo de música totalmente diferente al tuyo. ¿Has querido en algún momento romper ese nexo?
No es necesario. Mi biografía profesional (que no la personal) comienza cuando yo soy dueña y señora de mí misma, cuando el proyecto VEGA cobra la entidad y peso suficiente. La personal comienza en Córdoba cuando desde los 14 años tocaba la guitarra flamenca y el resto de pasos que he dado, incluyendo OT. Respeto mucho a mis compañeros de entonces, y a sus carreras. Yo no escribo ni canto con cualquiera, y con algunos de ellos sigo manteniendo esa relación personal y profesional. Hay pocas colaboraciones en mis discos, pero las que hay son con gente a la que admiro en sus respectivas sonoridades, diferentes a la mía. He mencionado a Bisbal, en este disco tengo una con Manuel Carrasco. Hay que respetar y saber disfrutar que hay música para cada momento. Algunos de nosotros, en su momento, sentamos las semillas para que los horizontes fueran un pelín más amplios. Nos costó un poco más, ya que era un formato aún muy nuevo, pero gracias a eso ahora a todos nos resulta normal que los participantes escriban o tengan personalidad propia.


Para terminar… ¿Vas a venir por tierras murcianas?
Pues ya hemos comunicado las diez primeras ciudades, y ser irán publicando más fechas. Por Murcia no pasamos en la primera parte, pero en la segunda sí. Cada vez que he tocado allí me he sentido muy querida y siempre hemos llenado. Son de los sitios que nunca ha faltado en ninguna de mis giras.
MiniTEST de La Gramola

  • Para escuchar al despertar y comenzar el día. Una canción sería De viaje, de Los Planetas. Y cualquier disco de The Smiths.
  • Para versionarlo entero. Electroviral, de Supersubmarina.
  • Que te recuerde mucho a tu infancia. Cualquiera de música italiana, como el disco de versiones que publiqué (Non ho l´età, 2017).
  • Para perder el control.  Cualquiera de Interpol.
  • Que te guste  y te avergüences de ella.  Cualquier canción de Camela… Quién no ha bailado con coreografía cualquiera de sus canciones!
  • Para irte de viaje sin moverte del sillón.  El Sgt.Pepper´s de los Beatles.
  • Clásico que odies. Si hablamos de canciones repetitivas hasta la saciedad: Bomba, de King África… y está ahí, ahí con Despacito. Es difícil que me espante un clásico de verdad por el simplemente hecho de serlo. Aunque el Is this love ya me pone un poco nerviosa…
  • Que ames y escucharías en bucle toda la vida. Aunque es muy difícil, creo que no faltaría en ninguna época de mi vida Fernando o cualquiera de ABBA. En la actualidad también te podría decir Eleanor Rigby, también de los Beatles, pero siendo honesta… The winner takes it all, de ABBA.
  • Banda sonora del fin del mundo. Where the streets have no name, de U2.
  • Bonus LGE KIDS: una canción para abrazar fuerte a mamá. Si pienso en yo como madre, sería una canción propia: Sombras, de mis discos La Reina Pez. Donde hablo del momento en que iba a dar a luz y aún no era consciente de que iba a ser madre. Si fuera con mi madre, elegiría Il Mondo, Esos locos bajitos, de Serrat.

Murcia. 1982. Fanático de la música y sus letras. Coleccionista de vinilos. Obsesionado con conocer cosas nuevas, tengo loco el algoritmo de Spotify. Intento ir a todos los directos que me permiten las normas y los peques, con los que comparto todo lo anterior. AlterEgo como escritor de poesía en IG en @tabule.fresquito

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