YO SOY RATÓN: “Nuestro mensaje es empoderar a la infancia”

En su web se presenta como “música infantil apta para adultos” y, con permiso, esa es la esencia del proyecto de La Gramola Kids. Queremos disfrutar en dimensiones paralelas pero complementarias de la música con nuestra familia, sin excluir a ninguna de las partes, y si es con mensaje, mejor. Hablamos con Manu Rubio, alma máter del proyecto YO SOY RATÓN.

Lo que diferencia este proyecto principalmente de los otros, es el origen. YOY SOY RATÓN nace en el ámbito de la educación, más que desde otras disciplinas más artísticas. Háblanos de tus orígenes.

Efectivamente, comencé trabajando durante seis años con niños y niñas de 0-3 años en una Escuela Reggio en Madrid, que trabaja con la metodología italiana del mismo nombre. Aproveché toda la información que estaba teniendo, tanto en la forma de trabajar, como en la práctica de psicomotricidad que utilicé, plasmando todo eso en mi primer disco (Canción protesta, 2014). Realmente no inventé ni ideé nada, y encima era una forma de estudiar también para mí esa relación entre padres, educadores e hijos.

Hablaba de lo que estaba viviendo: cómo los padres nos equivocamos a veces, cómo dejarlos rápidos en el colegio sin despedirnos apenas… Son pequeñas cosas que nadie nos enseña, y que de alguna manera, quería recopilar.

El hecho de que sea en primera persona, para todos, padres e hijos, es porque cuando cantas y lees en primera persona, es más fácil ponerse en el lugar. Por eso lo intento en casi todas, y que sea en tiempo presente. Lo mismo sucede en el cuento de Canción protesta. Lo estoy contando en ese momento, de una forma más fácil para entrar en la emoción que se quiere transmitir.

Canciones como Y tú quién eres, son declaración de intenciones y derechos del niño.

Esa canción en el estribillo dice claramente “Yo soy ratón”, pero el título hace referencia a que no quiero imponer lo que deben de ser los otros, si no que quiero saber qué o quiénes son. Yo canto lo que yo soy y pienso, pero no quiero adoctrinar, me interesa lo que piensen los demás. Cada uno tiene su vida, su familia, y su realidad.

Por ejemplo, cuando hablo de la comida, que es un tema muy complicado, lo hago desde mi punto de visa. No quiero juzgar a nadie. Es lógico que si tu hijo no come, que te preocupes. Pero canciones como esa, o como el resto de las canciones protestas de mis discos, son totalmente declaraciones en pro del niño.

Lolear habla de las cosas que hace mi hija Lola, como las hace a su manera y su ritmo. Los padres deben de estar orgullosos de lo que hacen sus hijos, hagan lo que hagan.

Luego sacaste No soy un muñeco en 2017. Inevitablemente, tenemos el fenómeno Caca, que decidiste sacarlo en muchos idiomas. Tiene un parte divertida, pero otra con mensaje para eliminar los complejos, cierto?

Recuerdo que estaba en el pueblo de un amigo, y por aquel entonces yo escuchaba mucho a un artista, escritor y cantante argentino que se llama Luis Pescetti. Es una gran inspiración para mí, de hecho, todos los juegos que hago los he sacado de él.

Lo conocí cuando ya había grabado todas las canciones del primer disco (Canción protesta), menos Caca. Escuchando a Pescetti, me sentía muy identificado con él, y de repente conocí su Poema de la caca. Realmente es un tema blanco, no estás hablando mal.

Para los padres es un tema del día a día, y al ser escatológico, es bastante comercial. Pero también es protesta, porque es el niño que decide quitarse el pañal, no el padre; y ese es realmente el mensaje de fondo. El niño se da cuenta por si solo que está incómodo, no se puede mover.

En ese sentido, no me importa llevar los años que llevo, y tener que tocarla siempre, pero aún me cierra alguna puerta ser “el de la caca”.

Tu nuevo disco es Amar la libertad (2022). ¿Quitarse el pañal es la primera liberación que se produce en el niño?

Totalmente. El momento del control de esfínteres es un gran poder que tiene el niño, porque decide si darte la caca o no dártela (risas): hago lo que tú quieres o no. Por eso, depende de cómo hayas tratado tú el tema de la caca, y de cuál haya sido tu atención sobre él, será más o menos complicado.

En tus orígenes, primero creas canciones, luego sacas dos discos (Canción protesta, en 2014, y No soy un muñeco, en 2017) y pasan años hasta que decides montar la banda

No ha sido una trayectoria muy usual, porque normalmente nace la banda con aportaciones de cada miembro. En mi caso además, no hubo una intención realmente de ser músico infantil. Yo sencillamente empecé a trabajar en el colegio, y llevo toda mi vida tocando música, porque comencé a los 17 años (durante muchos años con una banda de death metal, por cierto)

En ese aspecto, el primer disco ya tiene instrumentación, pero los conciertos los hacía en solitario. Coincidía a nivel que acababa de nacer mi hija, y estaba trabajando en la escuela… no tenía aún contemplado dedicarle más tiempo de mi vida a la música.

Fue entonces cuando contraté a mi amigo, el productor Paul Castejón y él llevó a otro nivel de acompañamiento instrumental. Me sacó de la comodidad de estar solos mi guitarra y yo, y comencé a tocar con la banda en conciertos, cosa que él llevaba tiempo diciéndome, porque también me empezaban a llamar además ya de festivales, y no iban a poner a un tío solo con su guitarra de cabeza de cartel.

Me di cuenta hace tiempo, que para crecer y llegar a más gente, había que sonar más alto, y para ello había que tener una banda. No solo queremos vivir de esto, sino que queremos transmitir nuestro mensaje de respeto a la infancia y de darle poder, sonando alto a la mayor gente posible, dentro de que no tenemos discográfica o agencia de medios. 

En el segundo disco agregamos al coro León Felipe, de Móstoles. Grabaron en el disco y comenzamos a tocar juntos en algunos conciertos. Y para el tercer disco, hemos añadido un trío de cuerdas (viola, violonchelo y violín), con lo que ya llegamos mínimo a las nueve personas en los directos de banda.

Antes del salto al último disco, vivimos el confinamiento, donde te vimos muy activo en directos de IG. Tú, como persona formada en el mundo infantil, ¿Cómo crees que lo vivieron los niños y de qué manera les afectó?

Pues afectó mucho, y me da mucha pena. Sin opinar  de si era necesario o no, no se puede negar el efecto que esto ha tenido que ha tenido, tiene y va a tener en la infancia. Hay niños de cinco años que ya no se acuerdan del mundo sin mascarilla, y de ocho años que llevan dos con mascarilla. El título del disco tiene mucho que ver con esto de alguna forma, porque le hemos robado la libertad a nuestros hijos. El consuelo es que estuvieron recluidos con sus padres, que son su mundo.

Para el concierto del Price pedí a los niños y niñas de mis contactos más cercanos un audio explicando qué es la libertad. Me enviaron cientos de audios, y la gran mayoría relacionan la libertad con el movimiento físico, con el juego, el exterior, la naturaleza… Y todo eso se lo hemos robado.

Ahora ya en 2022, sacas crowfunding para el último disco AMAR LA LIBERTAD, con tremendo éxito. ¿Qué aporta respecto a los anteriores?

Aporta una madurez diferente. Estamos madurando con los niños y niñas que escuchaban las canciones que compuse en la escuela infantil 2011 y publiqué en 2014. Niños que tenían cuatro años, ahora tienen doce! sus preocupaciones y necesidades son otras.

El primer disco hablaba más de los cuidados internos, dentro de la familia, de lo que los padres y madres podemos hacer para hacer más fuertes a nuestros hijos en cuanto a personalidad y vínculos. Yo estaba metido por aquel entonces en ese mundo totalmente. En el segundo, yo ya era padre de una niña de dos años. Ya vivía las cosas de otra manera, hablaba de otras cosas externas (basureros, medio ambientes…) e incluso desde el punto de vista del sentir de los padres (Ahora que duermes). Y en el tercero hablo del concepto de libertad en general, no solo en el entorno familiar, como por ejemplo, cuidar el planeta (No hay planeta B).

Por cierto, llevas ya cinco singles lanzados!

Como no tenemos los recursos de una discográfica para las promociones, hemos tenido que ir sacando el disco poco a poco. El crowfounding en ese sentido nos ha ayudado mucho, y alcanzamos la meta muy rápido.

Animas a los adultos a bajar a la altura de los niños para entenderlos. En tus conciertos consigues que los padres disfrutemos incluso más que ellos.

Ya estamos tocando las nuevas canciones ya en conciertos. Algunas, como No hay planeta B, que es muy cañera al final, ves a padres moviendo la melena como en un concierto de death metal (risas). Hemos chupado mucho festival nosotros como para ejercer simplemente de padres….

Soy consciente, y me gusta mucho la idea, porque ese era el plan: que los padres entendieran los mensajes de fondo, menos superficiales, y que ellos sean los que se lo expliquen a sus hijos e hijas. En una sola canción no se pueden tratar temas tan complejos, por lo que la idea es sembrar una semillita y que sean los niños los que sientan la curiosidad de lo que quieren decir las canciones y amplíen el debate. Lo mismo sucede con el cine, la literatura y otras forma de cultura.

MINITEST MUSICAL

– Canción para rebajar una rabieta. Tongo Tongo, de Luis Pescetti, viene genial para un aula de niños muy alterados.

– Canción para reavivar una rabieta o perder el control. Se me ocurre más una pelota o un globo (risas). Me viene a la mente la de La tortuga y el caracol, y empieza muy despacito, en los conciertos animamos a participar, unos reptando y otros caminando, cada vez más rápido.

– Canción para dormir. Tú me hablas, yo me duermo, de mi último disco.

– Canción para despertar con energía. Hoy voy a hacer que sea un gran día, también mía.

– Canción para coger la mochila e ir de excursión. Polé Polé. Habla de que antes de ser padres, tenemos muchas aficiones que supuestamente abandonamos al tener hijos, pero podemos hacerlos a otro ritmo con ellos (polé polé es despacio en swahili).

– Canción para reír. Caca, nuestra canción.

– Canción para hacer el salvaje. Lolear, llamando el ser salvaje a ser tú mismo.

– Canción para abrazar fuerte a mamá. En el último disco tenemos La hembra Alfa, que es un homenaje a mi madre.

– Canción para celebrar con los amigos. Superbasureros, que es una canción que empieza animado, y que une con su grito.

Murcia. 1982. Fanático de la música y sus letras. Coleccionista de vinilos. Obsesionado con conocer cosas nuevas, tengo loco el algoritmo de Spotify. Intento ir a todos los directos que me permiten las normas y los peques, con los que comparto todo lo anterior. AlterEgo como escritor de poesía en IG en @tabule.fresquito

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