TÉCANELA: “Queremos que cada canción sea un mundo”

Hablamos con Jano Fernández (guitarra y voz) y Ariadna Rubio (voz y flauta travesera), miembros de TéCanela, que presentan en Murcia su nuevo y fresco disco AL BORDE DE LA LOCURA este 2 de Junio en Sala Garaje Beat Club (https://www.compralaentrada.com/event/tecanela-en-murcia-murcia-2022 ).

No sé si preguntaros directamente o esperar a que me lo contéis vosotros … ¿qué os ha pasado entre el disco anterior y éste con Argentina? Se nota mucha caída hacia música andina que en el primero.

Jano: El primer disco tenia una base más de rumba. Yo empecé tocando en Granada, con una dosis media diaria de 10 horas de Delinquentes, por eso las primeras canciones iban más por ese estilo inevitablemente. Pero cuando empezamos un poco más en serio, ya hay algunas canciones, como El Bosque en llamas, o Pueblos (Las dos caras del hilo, 2017), donde ya comienzan a asomar ritmos latinoamericanos.

Yo en mi casa, cuando era pequeño, realmente lo que siempre escuchaba a mi padre era eso. Autores como José Larralde por la parte del norte, chacareras, zambas…  Pero no lo ubicaba entonces a Argentina.

Cuando hicimos un viaje por Argentina hace unos años, empecé a colocar un montón de melodías y ritmos que me sonaban.

Ariadna: En mi casa en realidad no se escuchaba mucha música latinoamericana, quizás grandes cantautoras, pero no tan a diario como el padre de Jano, que también se dedicó a cantar en un barecito de Madrid, y tienen un repertorio de canciones de ese aire y época. Igual que me voló la cabeza en Uruguay con el candombe y murgas de carnaval, fue en Argentina donde me terminé de enamorar y nos volvimos adictos a explorar la música de cada lugar.

¿Entonces hicisteis un viaje de inspiración por Argentina?

Ariadna: Fue casual en realidad. Con unas compañeras de piso, al terminar la universidad, tuvimos ese momento de intentar buscar un sitio donde trabajar, y no perdíamos nada por irnos a recorrer parte de mundo que nos apetecía. Y como no dejábamos realmente nada aquí, se lo plantee a Jano. Estuvimos tocando al estrenar La rumba del tartamudo (2017), y ahorrando, y nos fuimos a hacer un viaje por Sudamérica. Y la música fue lo que nos mantuvo, sin quererlo, porque tocábamos en las calles y donde salía.

Y entonces volvimos a España y pensamos… si allí se puede, aunque de otra forma totalmente diferente, ¿porqué no vamos a intentarlo aquí? Tampoco teníamos nada a lo que volver!

Entre un disco y otro han pasado cuatro años, aunque habéis ido publicando algo suelto… habéis tenido un parón importante.

Jano: Sí, realmente también porque la grabación del disco se ha alargado mucho. Desde que empezamos a pre-producir hasta que ha salido a la luz ha pasado un año y medio.  Además, como todos, el tema covid también ha propiciado que se retrasara un año más de lo previsto. Los encuentros con el productor, Diego Galaz (Fetén Fetén) eran cada vez más difíciles, nos pilló en Zaragoza en el confinamiento, nos vinimos a Cantabria, de donde es el resto de la banda…  Y también es cierto que el segundo disco impone mucho respeto!

Pero os ha venido bien ese retraso, aunque se accidental, a nivel de panorama general. Sacar un disco antes de la pandemia ha sido un problema para muchos, y presentarlo durante, sin actuaciones, también.

Ariadna: Sí, nunca sabes como acertar . Estamos deseando volver, aunque las circunstancias siguen siendo raras para la música en directo. La gente tiene ganas, pero no tiene el ánimo de antes. Es una sensación un poco extraña todavía… Rezando y con los dedos apretadillos para que se pueda hacer, y salga bien.

Os ha coincidid a principio de año con muchas restricciones sanitarias ¿Habéis podido tener muchas actuaciones? ¿Cómo lo habéis sentido con el nuevo disco?

Jano: Nos sentimos muy cómodos tocando. Nosotros siempre hemos compaginado el formato dúo con el formato banda. Para esta gira vamos con formato banda, pero hemos incluido a Javier Escudero, que es el productor del primer disco (Las dos caras del hilo), y ha estado en la grabación del segundo disco también, y se ha venido con nosotros.

La verdad es que la sensación que tenemos con las nuevas canciones, que tienen mucha más riqueza musical. Eso mezclado con toda la parte rumbera del primer disco, que es la que en principio más espera la gente, hace que resulte un directo muy variado y con el que estamos súper a gusto. Con las del segundo disco, casi más que en directo, porque están ya trabajadas y nos sentimos más liberados.

Ariadna: Es verdad, y nos lo decía Diego Galaz, que al grabar los instrumentos de algunas de las canciones a la vez, y muchas de las bases del disco en directo, lo sufres en el momento, sobre todos nosotros que somos muy inexpertos en esto de la música aún.

Jano: Migas la grabamos en directo los dos, que era la primera vez, sin ni siquiera claqueta…

Migas es una canción preciosa, y la tenemos en bucle permanente. Sin embargo, veníais con la temática de Al borde de la locura. Junto con la letra de Comienza la función, en el nuevo disco, son mucho más ácidas y se diferencian claramente de las demás.

Jano: Totalmente. Cada uno de los singles que hemos sacado tiene una temática diferente, pero en concreto, en Comienza la función es un tipo de letra que a mí me gusta mucho, con influencias de otras bandas. La canción tiene bastante tiempo, la grabamos entera con Llegamos tarde en 2019, pero al final no la sacamos. Luego le hemos cambiado la producción y la hemos incluido en este disco.

Nos apetecía hablar de ese tema tan sensible, fácil de malinterpretar según cómo la mires. Por eso la hemos cuidado bastante para poder jugar entre la ironía y la crítica, dejando nuestra opinión clara, pero también libre de interpretación.

El otro single que habéis sacado, La pena, hace casi un año (abril 2021). ¿Porqué fue el primero?

Jano: La verdad es que era la única que teníamos.. (risas)

Ariadna: No es verdad… había seis temas donde elegir! Pero sí que La pena es de nuestras favoritas, desde que Jano la compuso. Es una declaración de intenciones de hacia dónde debía ir el disco también. Me parece que da un cambio con respecto al primer disco, que ya introducía otros ritmos ibéricos que vendrían después; y refleja muy bien la producción de Diego Galaz. También teníamos ya a Raúl Rodríguez, por lo que era una buena combinación para hacer esa declaración, aunque Jano diga que teníamos otra (risas)

Comentas que Jano crea las letras, ¿Cómo es vuestro proceso de composición?

Ariadna: Es Jano el que compone las letras.

Jano: La base la suelo componer yo, y la melodía la vamos ajustando entre los dos, en un proceso de locura máxima, donde empezamos a cambiar a rebuscar… y normalmente nos quedamos con la versión original.

Jano, en tu caso. Aunque las letras sean tuyas, y las inquietudes comunes, han pasado cuatro años entre los discos. ¿Qué diferencia notas tú mismo en las letras?

Jano: Yo tenía la coña, cuando sólo teníamos un single, con un único videoclip, para no presentarlo y quedar de novatos, siempre hablábamos de “nuestro último trabajo”. Por eso en ese segundo disco podemos decir que es “nuestro trabajo más oscuro y personal” hasta la fecha (risas). En las letras hay un poco menos de buen rollismo que en el primero (donde son el 90%), y hay un poquito más de temas más serios y profundo, e intentando unirlo a esos diferentes estilos musicales explorados.

Ha sido sin pretenderlo. El único objetivo que teníamos  claramente en la composición era intentar tocar los máximos palos posibles, y que acompañaran a esa versatilidad que tiene Ari a la hora de cantarlos. Queríamos que cada canción fuera un mundo, llevarla por lados diferentes. El hecho de que sea más serias no es tan intencionado.

Ariadna: También en el primero hablamos de vivencias que no nos habían tocado tan de cerca, y éste sí que tiene más reflejo de nuestros procesos en estos tres años, y de cómo enfocar los problemas reales. La pena, por ejemplo, es resultado final de un duelo.

Jano: al final, muchas de estas canciones tienen una base real, vivencias propias o cercanas.

¿Qué sentís entonces cuando las cantáis desde el escenario?

Ariadna: Yo con la que más lo estoy sintiendo es con Migas. Hay un momento mágico en los conciertos, y es que ya la comienzo con la piel de gallina, y no me pasa con todas las canciones. Siempre hay conciertos que estás más emocionada o menos, por diferentes causas. Termino muy emocionada.

Nosotros tenemos muchas suerte con la gente que viene a nuestros conciertos, porque vienen a participar, y desde arriba se agradece y se nota muchísimo.

MiniTEST de La Gramola

  • Para escuchar al despertar y comenzar el día. (A): El primer disco de Mumford & Sons
  • Para versionarlo entero. (J) Vueltas, de Pedro Pastor y los Locos Descalzos. Lo tengo ahora mismo muy presente.
  • Que te recuerde mucho a tu infancia (A). Ska-P, me lo ponían mis padres todo el rato en los viajes que hacíamos en nuestro Peugeot 205 Gris. 
  • Para perder el control. (J) Calle 13,  El Baile de los Pobres o Vamos a portarnos mal.
  • Que te guste y te avergüences de ella (A): No diría en todos los sitios que era muy fan de Zapatillas, de El Canto del Loco.
  • Para irte de viaje sin moverte del sillón (J): Siempre asocio los viajes a Remedios, de Club del Río. Me transporta a los viajes de la películas.
  • Clásico que odies (A): Alguna de Marea, pero por aborrecimiento, de tanto escucharla en la universidad.
  • Que ames y escucharías en bucle toda la vida (J) Me repito: Latinoamérica, de Calle 13.
  • Banda sonora del fin del mundo (J): Aleluya, de Leonard Cohen. O quizás la final de El Club de la Lucha (Where is my mind?, de Pixies).
  • Bonus LGE KIDS: una canción para abrazar fuerte a mamá (A): Todas las madres del mundo, de Silvia Pérez Cruz.

Murcia. 1982. Fanático de la música y sus letras. Coleccionista de vinilos. Obsesionado con conocer cosas nuevas, tengo loco el algoritmo de Spotify. Intento ir a todos los directos que me permiten las normas y los peques, con los que comparto todo lo anterior. AlterEgo como escritor de poesía en IG en @tabule.fresquito

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