Portadas de discos ridículas para llorar (de risa) Parte 1

Siempre he pensado que no hay que juzgar un libro por la portada, pero en estos casos se me hace muy difícil intentar descubrir algo de estos artistas sin prejuzgarlos. Cuando me encuentro estas caratulas de portada en por la red, la mayoría de veces pienso… ¿no había nadie para decirle que estaba cometiendo un gran error?

Algunas son de tiempos en los que el Photoshop era algo inimaginable, y por lo que se ve el buen gusta también .

Disfrutad el horror:

Alan Frankin – Come Home Baby

Alan Frankin no necesita nada más que a ti en su lecho de felpa de la buena… Un Lover de alta clase, pícaro y juguetón.

 


Rittowski – Flexomatic

Es difícil de comprender, no la música, sino la mente perturbada que creó esto.

 

Primitivo y su Orquesta – Amor primitivo.

El problema de primitivo no estaba en no tener inteligencia, es que a parte de eso, le faltaba buen gusto.

Adema – Derribar a los Gigantes

Quizás te has quedado con el que está colgando (muy realista) del brazo del gigante, pero ¿te has dado cuenta del batería y su baqueta?

Paddy – Songs for Gay Dogs

Paddy… lo importante es que seas feliz… y tu perro también

Costinha – O Peru da festa

Esa cerveza en primer plano, la mirada de que le estén practicando una colonoscopia… es que no hay por donde coger esta portada.

Lui$ – D.J. Control

 

Hasta Lui$ sabe que no era el día indicado para sacar a pasear la peluca nueva

Wayne Cochran – Last Kiss

Wayne tiene el típico tupé que usarías para pasarle droga a tu cuñado en la cárcel, bueno, ahí cabe hasta un Ford fiesta del 99

Marc Black – Big Dong Dharma

Aquí está el cuñado Wayne

 

No desesperes, tenemos un montón de portadas más horribles si cabe preparadas para compartirlas contigo.

Totana,1984. Crecí entre los discos de Los Pecos de mi madre y los casetes de Formula V de mi padre. Soy técnico de Marketing enfocado al grafico, a la creación de contenido y al diseño. Tengo los oídos bien entrenados a base de Rap, Rock, shogaze o Metal, paso del indie a la copla, o del Trash a la clásica... no me importa el género siempre que la canción merezca la pena. Mi otro yo es escritor, y ha publicado dos novelas “La luna roja de Siberia" y “Omega, el Ángel caótico”. Amante de la peor ciencia ficción y la serie Z. Coleccionista de vinilos compulsivo, desde Nino Bravo a Marilyn Manson, para mi madre: soy un caso perdio.

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