Mientras el mundo se cae a pedazos. Crónica a destiempo de Fito Páez en LMM 2023

En tiempos donde nadie escucha a nadie

En tiempos donde todos contra todos

En tiempos egoístas y mezquinos

En tiempos donde siempre estamos solos

Habrá que declararse incompetente

En todas las materias del mercado

Habrá que declararse un inocente

O habrá que ser abyecto y desalmado

En tiempos donde un ultraliberal con motosierra en mano y la cabeza hueca ganó recientemente la presidencia de un país brillante y talentoso, retumban, como un mantra en mi cabeza, las oraciones de Fito. Inmediatamente después, viajo al orgásmico estado de verlo en directo el pasado verano en el Parque Torres, como uno de los grandes conciertos de La Mar de Músicas 2023 (Ay, La Mar…). Como rebuscando siempre y a destiempo las imágenes y referencias de las experiencias que uno vive, en este caso han permanecido en primera plana desde aquella noche, y en esta época más que nunca, es necesario escribir de amor y de vida.

Tuvimos la suerte de participar en grabación de vídeo de su gira internacional, lo que hizo brillar y resaltar detalles seguramente fuera de lo habitual, pero me gusta pensar que no, que ese concierto fue tan especial porque la energía del anfiteatro y el influjo de la luna siempre lo provoca. Si a eso le añades un histórico de la música argentina y del rock en español, un catalizador de grandes como Baglietto, Charly García, el resultado solo puede ser tocar con los dedos, los oídos y el corazón, el olimpo de la música y el sentido que ésta le da a la vida.

No es necesario repasar su biografía por que para eso está la brillante biopic en Netflix, El amor después del amor, pero si es recordar y poner en el valor que se merece canciones como Al otro lado del camino. Qué terapéutico es cantar, gritar y llorar a la vez, explotar las emociones al escenario y hacia el cielo.

Ya en la entrada, rompiendo el escenario con El amor después del amor (obvio, la canción) de manera sutil, como quien enseña la patita por debajo de la puerta, y luego la revienta de una patada, trompeta y grito en mano.

Lo remarcaba la americana de su traje, salí de casa a tocar rock and roll, y nada fue más cierto. El rosarino huyó, piano en mano, y comenzó un viaje (como trovador) por el mundo de la música y del amor. Y en esa rueda mágica… lo vimos, simplemente lo vimos.

El hecho de escuchar las canciones más emocionantes e intimistas versionadas en su No sé si es Baires o Madrid, es la parte que hace que uno, como apasionado admirador, sienta que las está cantando para él, o mejor, que la está cantando para que la cantemos juntos, después de tantos años haciéndolo por separado. Todo entrelazado y desembocando en la suerte de la era del Circo Beat, un subidón cargado de recuerdos y psicodelia mítica.

Todo son viajes, las canciones son viajes, y cada uno de ellos dejará una postal o fotos para la memoria. Revisar cada una de esas canciones en un concierto así es como sentarse con un gran amigo que comparte contigo su álbum de fotos de sus mejores viajes, y en ellos siempre estás tú, de una manera u otra, física o espiritualmente. A veces las letras que se escriben hablan de cosas que le suceden a otra persona, o cientos, o miles. Y algún día coinciden en un anfiteatro, en un estadio o atmósfera.

Esa noche en Cartagena, a pesar de los intentos del decadente Andrelo por boicotear un espectáculo impecable, la maestría y magia de Fito, admirable en el trato a su banda y colaboradores, borró con una varita cualquier ápice de imagen, luz o sonido fuera de lugar. Aquel chico que jugaba a la pelota de 4-9-5-8-5 es hoy un rayo de sol que estremece, hace sonreír y ofrece un poquito más de luz, mental y energéticamente necesaria para muchos durante los tiempos tenebrosos que le vienen a su patria, y a la humanidad entera. Que la música de Fito nos ampare. Amén.

Murcia. 1982. Fanático de la música y sus letras. Coleccionista de vinilos. Obsesionado con conocer cosas nuevas, tengo loco el algoritmo de Spotify. Intento ir a todos los directos que me permiten las normas y los peques, con los que comparto todo lo anterior. AlterEgo como escritor de poesía en IG en @tabule.fresquito

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