Cece June: “El slow burn me permite disfrutar, aprender, y valorar todo lo que me pasa”

Con el reconocimiento de expertos musicales de la talla de Arturo Paniagua, y con una energía que reposa la candidez de su edad, pero a la vez la madurez con la que ha catalizado su experiencia y la de generaciones anteriores, Cece June, presenta How did this get so heavy?, su último EP tras un camino fructífero de singles. Tenemos la suerte de hablar con ella desde NYC, a miles de kilómetros de nosotros, y de su tierra natal, Barcelona.

Una joven barcelonesa que estudia en Michigan y crea una banda de colegas, que graba en los estudios de la universidad. Dime que aparece un profesor tipo Jack Black y se viene seriazo en Netflix! ¿Cuánto de aventura y cuánto de saber lo que realmente queréis hay en el proyecto Cece June?

Este álbum es el resultado de dos años y medio de cambio constante. La idea, la historia, y cómo contarla ha tomado cientos de formas, siempre con el afán de crear algo redondo, cíclico y significativo como fin.
La “aventura” fue emprender un proyecto de un calibre mayor al de hacer algo por hacer, y querer realmente cuidar y mimar cada detalle para poder contar una historia a través de la música, las portadas y los videos simultáneamente.

Digo esto porque cada persona que formó parte de la creación de la música era estudiante, de una, dos y hasta tres carreras, además de tener trabajo y otros proyectos o bandas además de la mía. Por ello, asumí el riesgo de hacerme grandes ilusiones y quizás no poder realizarlas por la naturaleza incierta y amateur de la situación, pero soy muy afortunada de haber podido ver su finitud y que haya sido así. Confesaré que no fue un proceso fácil, ni sano al cien por cien, pero los platos cocinados a fuego lento siempre saben mejor.

Cece by Gaby Mack

Veintidós años y HOY te planteas cómo se ha hecho esto tan pesado (How did this get so heavy?). Aunque haces referencia a un amor que se quedó a medias (y fracasó?)… de forma paralela parece asimilarse a lo sorprendida o fatigada de la autogestión del meteórico ascenso de tus canciones… correcto? ¿Cómo llevas la autogestión a nivel internacional?

Como buenamente puedo y sé. Apelar a un mercado es difícil, y hacerlo en dos del calibre del anglosajón y el español es un reto mayúsculo. Yo sabía que mi música podía tener un buen recibimiento en España y quería poder estrenarme en mi lengua nativa, pero mi faceta inglesa era igualmente importante para mí en el momento de grabar el álbum. Quise poder tocar ambos públicos al máximo y por ello intento crear visuales e historias que puedan ser universalmente entendidas (más allá del idioma de las canciones). Vivo en Nueva York y llevo los últimos cinco años en EEUU, pero mi raíz española sigue muy presente y viva. Vuelvo en verano y navidad, toco conciertos, hago mis cositas, y le pongo mucho empeño a mantenerla viva.

Confieso que a veces, a menudo de hecho, me sobrepasa… el esfuerzo diario de ser cantante va de la mano de ser figura pública, a mi pesar, y frecuentemente se me hace bola. Cómo contar la historia, y adaptar lo que has creado con tanto cariño a una audiencia volátil y un algoritmo al que a raras penas puedes comprender es, a menudo, una fuente de frustración, pero hace tiempo que he asumido que es así. Por suerte cuento con el apoyo de varias personas que me han ido guiando con los años, sobre todo en entender cómo funciona la industria, y ayudándome a asumir autoridad, seguridad, y dirección en base a mi proyecto.

Dentro de esa rueda de sentimientos, se encuentran pequeñas joyas o postales congeladas (literalmente) como Coffee turned Cold, qué es lo que pasa dentro de esa canción?

Escribí Coffee Turned Cold en Julio del 2020 al acabar de leer la novela “A Little Life” de Hanya Yanagihara. Nunca una pieza de arte o literatura me había dejado con una sensación de vacío como lo hizo esa novela. La narrativa me caló hasta el punto de sentir que me había pasado a mí y quise transmitir la sensación de perder algo, o de que alguien se llevara todo lo que eras consigo al irse.

Incluí varios detalles que me recordaban al libro – I spent hours and days of hours es una frase que robé del libro porque me impactó que el pasar tantas horas en duelo, las horas ya sumaran días enteros. La canción abre y termina sonando desde un tocadiscos, repitiendo esa frase cuatro veces con el “pitch control” haciendo que cada una sonara más grave.

Quise escribir algo que evocara la ciudad – Nueva York y Barcelona – y los ruidos y olores que me recuerdan a ella: café, cigarrillos, jazz, coches… por eso aludo a ello en la letra. Mi parte favorita es el minuto 2:50 en el que la trompeta toca la melodía de some day my prince will come de Miles Davis, a la vez que canto when we listened to Miles, un mensaje subliminal a desear que el amor verdadero, el príncipe, llegara pronto. El álbum entero está lleno de pequeños huevos de pascua esperando a ser descubiertos por aquellos oyentes que van más allá del mero escuchar.

¿Y qué sale de las flechas del último single, “De mí, por ti”?

No recuerdo cuando ni por qué compuse De mi, por ti, pero su proceso de creación fue de mis favoritos del álbum. Estuve cerca de no incluirla porque no me convencía nada el rollo que tenía al principio… y comencé a desmontarla para poder darle una estructura y un feeling distinto y le pedí a Samuel que quería que su saxofón fuese el protagonista del tema. En los ensayos empezamos a ver que tenía muchísima cabida para un ritmo que sacara a uno del trance de la introducción. Terminó siendo una canción que te puede hacer llorar como te puede hacer bailar (o sutilmente mover las caderas ja).

Acabas de empezar y sabes que es una carrera de fondo y que te estrellarás mil veces. ¿Cuánto le debes a los consejos de tu abuela Ro y las palabras de su epílogo?

A mi abuela creo que le debo mucho más de lo que ahora soy consciente. Le veo ahora y lo único que quiero es poder llegar a su edad y tener la vitalidad que tiene ella. En gran parte, la obtiene de seguir haciendo el trabajo que le apasiona, y de ser feliz con sus pequeños placeres (el jazz, las caipirinhas, viajes aquí y allá y mucho amor).

Ro me ha enseñado que la vida da muchas vueltas, y que nunca es demasiado tarde para emprender nuevas rutas y hacer cambios que quizás van en contra de lo que se esperaba de ti. No hay día que no desee estar en su casa, hablando de todo y de nada a la vez – es mi lugar favorito del mundo. Ahí grabé el videoclip de Coffee Turned Cold y es ahí donde tuvimos la conversación del Preludio. En fin, soy muy afortunada de ser su nieta.

Referencias… claramente hay una base anglosajona y de repente… aparece el bombazo de Todo lo que di. ¿Qué te motiva a dar ese salto a un estilo más ancestral y al cambio de idioma?

No supe componer en español hasta que tuve algo que contar. Así como el inglés es fácil hacerlo sonar bien, me veía constantemente cayendo en tópicos y expresiones empalagosas y predecibles. En los últimos años, de alguna forma, componer en castellano ha supuesto un nivel mayor de sinceridad conmigo misma: desnudarme y saber que quizás saldría algo que no quiera ni oír yo misma.

Ahora compongo mayoritariamente en castellano y me he viciado a jugar con bases de canciones que naturalmente asociaría con el inglés y hacerlas españolas mediante letras y detalles propios de la raíz ibérica. No creo que nunca me decante solo por un idioma, pero lo que está por venir es mayormente castellano.

También hablas de fado, pero ¿Cuáles son tus referentes españoles, de ayer y de hoy?

Mi mayor referente es Cecilia (además de tocaya). Siento una gran cercanía con ella y opino que es la base del género de cancionista de hoy en día en España. Así como yo intento llevar mi raíz anglosajona a la música que compongo en castellano, creo que Cecilia fue de las primeras en trasladar la música de artistas como Joni Mitchell, Simon & Garfunkel, Paul Simon, entre otros, a nuestra lengua.

Otros referentes importantes de ayer y de hoy son Loquillo, Mecano, Silvia Pérez Cruz, Guitarricadelafuente, Carlos Ares, Pau Vallvé, Amaia y Vetusta Morla.

Barcelona, Michigan, Nueva York… no tienes problema en buscar sueños o próximos pasos, pero… qué es lo que te hace permanecer y recordarte quién eres?

La cultura en todas sus formas: música, teatro, arte, literatura; pero sobre todo familia, amigos, la sobremesa… intento llevar todo lo que aprecio de mi patria a mi día a día aquí en EEUU, y así poder sentir que mantengo mis pies en cada lado del charco.

Aunque a veces me sienta desarraigada, encuentro muchísimo confort en descubrir, y redescubrir, aspectos de la cultura española que quizás desconocía, y ver cómo integrarlas o transformarlas en algo propio. Siento un gran orgullo por mi raíz y soy muy afortunada de seguir teniendo un hogar en Barcelona, donde espero volver en un futuro próximo.

Conoces el mundo de las redes sociales, porque gracias a ellas tuviste una gran repercusión con tu tema en español. Con tu edad, y autogestionándote, ¿Qué papel juegan en tu carrera?

Uno mayor al que me gustaría. Sigo trabajando en tener una relación sana con ellas, y poco a poco logro controlar cómo me afectan; intento no cuantificarlas, o valorar el éxito en números, y en cambio verlas más como un espacio donde poder enseñar el lado más visual de mi proyecto musical. Se convierten en un lugar donde contar la historia mediante videos, referencias artísticas, colaboraciones y ocasionalmente, mi vida más personal.

A la vez, y en una nota un poco más pesimista, si bien entiendo el poder que tienen de hacer despegar proyectos, a la vez temo perder la ilusión de crear música si cada proyecto supone invertir casi más horas en redes que en la misma creación de la música. Así que como todo, va a etapas y a momentos, pero por lo general, sigo buscando la forma de hacerlas mías del todo.

Además de mover el EP, cuáles son los siguientes pasos a corto plazo?

Más música, claro, y seguir tocando en vivo, que no hay nada que me divierta más. Ahora que ha salido el álbum, mi prioridad es encontrar un nuevo equilibrio entre nuevas grabaciones, conciertos y tiempo en redes, poniendo más tiempo a componer y producir que en crear contenido y demás.

En los próximos meses quiero terminar varios sencillos que me hacen muchísima ilusión y quizás empezar clases de guitarra, que me queda un trecho para considerarme músico.

Eres joven, y tienes mil inquietudes artísticas. ¿Qué esperas de todo esto?

Alegría y verbena! Tengo veintidós años, soy un culo inquieto y necesito estar siempre involucrada en mil temas. Trabajo en algo totalmente desvinculado al mundo creativo y ahora mismo, de la música no espero nada más que poder seguir creciendo poco a poco y encontrando nuevas formas de expresarme. Obviamente tengo grandes sueños, y un afán sólido de poder dedicarme a ello en un futuro, pero de momento, feliz de que siga siendo un outlet creativo y algo similar a la terapia personal. Sinceramente, el “slow burn” me permite disfrutar, aprender, y valorar todo lo que me pasa, y me da el espacio de poder pensar en lo siguiente que vendrá.

Si esta serie, en su último capítulo de la temporada, muestra un guiño a un camino alternativo a la música, cuál sería?

Si grabé este último álbum con trece músicos, el próximo va a ser más un tema de dos… Lo basaré mucho más en crear en traducir mis ideas mediante DAWs, utilizando samples, jugando con mi voz, y asumiendo una responsabilidad mayor en el proceso de composición y producción. Un guiño a artistas como The Japanese House, Hailaker, Aphex Twin y Sylvan Esso y otro a Buenavista Social Club, Cecilia y Rodrigo Amarante, entre otros.

Para terminar, mini test LGE, para conoceros mejor…

  1. Canción para escuchar al despertar y comenzar el día: One Sunday Morning – Wilco
  2. Disco para versionarlo entero: For Emma, Forever Ago – Bon Iver
  3. Canción que te recuerde mucho a tu infancia: Cadillac Solitario – Loquillo
  4. Canción para perder el control: Memory Box – Peter Cat Recording Co.
  5. Canción que te guste y te avergüences de ella: Mi Luz – Rels B
  6. Canción para irte de viaje sin moverte del sillón: QKThr – Aphex Twin
  7. Canción que ames y escucharías en bucle toda la vida: Slack Jaw – Sylvan Esso
  8. Banda sonora del fin del mundo: Cherry Colored Funk – Cocteau Twins
  9. Bonus LGE KIDS: una canción para abrazar fuerte a mamá: Tu retrato – Cecilia

Murcia. 1982. Fanático de la música y sus letras. Coleccionista de vinilos. Obsesionado con conocer cosas nuevas, tengo loco el algoritmo de Spotify. Intento ir a todos los directos que me permiten las normas y los peques, con los que comparto todo lo anterior. AlterEgo como escritor de poesía en IG en @tabule.fresquito

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