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Amann & The Wayward Sons: “Somos animales de escenario”
Amann & The Wayward Sons repasan diez años de trayectoria, Air Creation, su gira mexicana, la vida en carretera y un aniversario que culminará en Bilborock.
Este 2026 celebráis vuestro décimo aniversario. Cuando miráis atrás y pensáis en aquella banda que empezaba hace una década, ¿en qué sentís que habéis cambiado más, tanto musicalmente como en vuestra forma de entender el proyecto?
10 años dan para mucho. Para empezar han entrado y salido personas y todas ellas han dejado una impronta importante, además hemos grabado 5 álbumes de estudio, con los que hemos ido evolucionando en sonido, composiciones y paralelamente adaptando la formación a la forma en la que queríamos grabar y tocar en directo…es un proceso de maduración muy intenso, de autoexigencia y sinceramente creo que siempre hemos ido subiendo el nivel, tanto compositivo como sonoro.
«Somebody Show Me How to Love Me» parte de una idea muy íntima: la necesidad de aprender a quererse a uno mismo antes de afrontar otras relaciones emocionales. ¿De dónde nace esa reflexión y qué importancia tiene para vosotros trasladar experiencias personales a las canciones?
Las canciones, desde mi punto de vista tienen que contar una historia, trasladar un sentimiento, un pensamiento, algo que transmita una emoción a la persona que está al otro lado. A mí me surgen de lo que vivo y siento en el día a día. Podría decir que soy un “Story Teller”. En el caso de “Somebody Show Me How To Love Me” se me vino esa idea a la cabeza percibiendo lo que pasa en ese mundo tan impostado que son las redes sociales, en el que hay un vacío de amor propio tremendo y se quiere la aprobación de los demás como forma de conseguir la propia, cuando para mí es al revés. Un pensamiento sugerente que creía interesante compartir.
Musicalmente, el tema mantiene vuestra raíz rockera pero incorpora los sintetizadores de una forma bastante natural. ¿Fue algo que apareció durante la composición o responde a una búsqueda consciente por ampliar la paleta sonora de la banda?
Es muy consciente. Parte de esa búsqueda permanente en la que nos encontramos, de indagar en nuevos sonidos compatibles con una esencia de blues rock, pero que nos empujen hacia otros planos sonoros más actuales. Los sintes siempre me han gustado mucho, y es una herramienta enorme que puede aportar texturas y momentazos increíbles incluso como elemento solista puntual como es el caso.
Air Creation apareció primero en vinilo y posteriormente habéis ido publicando sus canciones de manera progresiva en plataformas digitales. En una época marcada por la inmediatez, ¿qué os llevó a plantear el lanzamiento de esta forma?
La rabia. La no aceptación de unas reglas que impone una industria que drena a la música independiente, que ha conseguido convencer mayoritariamente a la gente de que la música es gratis. Tenemos miles de oyentes mensuales en Spotify a lo largo y ancho del mundo y con lo que recibimos en forma de royalties no da para pagar la gasolina de un tour. Basta ya. La gente tiene que saber esto. A nosotros crear música no nos sale gratis. Hay un montón de inversión y esfuerzo que ponemos en ello. Nuestra postura es que debemos convivir con estas plataformas aunque no nos gusten en muchos aspectos, pero las utilizaremos como meros escaparates de parte de nuestra creación. Pero, si alguien quiere escuchar AIR CREATION entero tiene que adquirirlo, en formato físico o en Bandcamp en digital, que por cierto tiene mucha más calidad que Spotify y una postura ética de compromiso con los artistas. Nada es gratis en este mundo, por que la música si?
“A nosotros crear música no nos sale gratis.”
El disco fue registrado en Submarino Records junto a Emi Barés. ¿Qué papel tuvo Emi en el resultado final de Air Creation y qué buscabais conseguir sonoramente durante aquellas sesiones?
Emi Bares es el productor de la banda desde el principio y formó además parte de ella como guitarrista hasta el tercer álbum HYMNS OF HOPE AND RAGE. La complicidad con él es enorme, y juntos damos forma a las canciones hasta sonar como realmente tenemos en la cabeza. El entiende muy bien lo que tengo en la cabeza y sabe proyectarlo con una sonoridad increíble. Es un enorme productor. Respecto a Submarino Records, es también el estudio donde hemos grabado los últimos tres álbumes e Iñigo Escauriaza entiende a la perfección nuestro proyecto y nuestra forma de trabajar, y ahí nos sentimos como en casa.
Se os describe muchas veces como una banda especialmente vinculada al escenario. Después de tantos kilómetros y conciertos, ¿qué continúa teniendo el directo que no encontráis en ningún otro momento del proceso musical?
La gente. La emoción compartida. Es donde realmente estamos más felices. Somos animales de escenario. De hecho la forma de componer, producir y grabar están enfocadas a defender con honestidad y fielmente eso en un escenario. De ahí que grabemos siempre tocando juntos. Esa intención de directo ya queda impreso a fuego en el material grabado. Queremos siempre es ser auténticos y huimos de artificios y sobreproducciones. Lo que el público escucha en una grabación debe sonar, como mínimo tan bien, encima de un escenario. No hay trampa ni cartón.
“Somos animales de escenario.”
Ahora afrontáis una extensa gira por México con ocho conciertos en apenas diez días. ¿Cómo vivís la oportunidad de llevar vuestra música al otro lado del Atlántico y qué expectativas tenéis ante el público mexicano?
Realmente han sido 9 conciertos, ya que en CDMX hicimos un doblete tocando al mediodía en el Chopo, un espacio urbano al aire libre, muy reconocido por la escena underground mexicana, con una afluencia enorme de público. La posibilidad de cruzar el charco y hacer un tour por México, que pasa por ser el país con mayor seguidores de la banda ha sido un auténtico regalo de cumpleaños. Hemos descubierto un pais increíble, con una gente maravillosa y un público muy cómplice y conectado y además mucho más joven que a este lado del Atlántico, algo que obliga a reflexionar.
Una gira así también supone convivencia, cansancio, viajes y muchos momentos fuera del escenario. Después de diez años juntos, ¿qué habéis aprendido sobre la vida en carretera y sobre la manera de cuidar el equilibrio dentro de la banda?
Nosotros realmente hemos creado una familia, o una cuadrilla como decimos en Euskadi. Somos amigos, camaradas; hay complicidad, afecto, respeto…hablamos mucho, y la carretera aporta largas horas de convivencia y charla. De ahí nace un vínculo que hace vivir lo que nos toque de una manera diferente. Ya sea si toca apretar los dientes en un momento duro o disfrutar del éxito…sabemos que juntos se lleva todo mejor. Una cosa que destruye las bandas como es bien sabido, es el ego, y en esta banda no tenemos ese problema. Sabemos que todos somos igual de importantes para conformar lo que somos y en este aspecto incluyo a nuestro manager Txema Sahelices, que no toca, no graba, pero tiene un papel fundamental y es un miembro más de la banda.
Luego claro, cuando salimos a un escenario, todo esto que no se ve, se nota en la forma de vivir la música y tocarla.
“Nosotros realmente hemos creado una familia, o una cuadrilla como decimos en Euskadi.”
En vuestro recorrido habéis pasado por salas pequeñas, festivales, conciertos de Radio 3 y ahora escenarios internacionales. ¿Hay algún momento concreto de estos diez años en el que sintierais que Amann & The Wayward Sons estaba entrando en una nueva etapa?
Venimos de comer barro a paletadas (risas). Sabemos muy bien lo que es no conseguir bolos, conseguirlos y no vender un ticket, tocar en lugares en los que el sonido dentro y fuera del escenario era horrible, palmar pasta…pero siempre hemos creído en lo que hacíamos y en que eso nos forjaba como banda. Así que a medida que hemos ido creciendo y obteniendo mayor reconocimiento, claro que lo notas! Y lo disfrutas. A los perros apaleaos les encantan las caricias (risas). El primer sold out es maravilloso. La primera llamada en la que un festival importante quiere contar contigo. La primera vez que ves una sala llena de gente que no conoces y con la que conectas como si los conocieras es algo mágico. El primer concierto fuera de nuestras fronteras…Cada paso adelante lo apreciamos, lo valoramos, y lo disfrutamos, por supuesto.
“Cada paso adelante lo apreciamos, lo valoramos, y lo disfrutamos, por supuesto.”
En septiembre compartiréis escenario en Hell Dorado con Hoodoo Gurus. ¿Qué significa para vosotros coincidir con una banda de esa trayectoria y qué artistas siguen siendo hoy referencias capaces de despertar vuestra curiosidad como músicos?
Cuando vimos que los Hoodoo Gurus venían a España y pasaban por Hell Dorado, nos pusimos nosotros en contacto y pedimos abrir para ellos. Debo decir que es muy de agradecer que aún haya algunas salas como Hell Dorado, que apuestan por meter una banda telonera para una banda internacional y darle ese espacio, que antes era tan común e importante para las bandas emergentes. Los Hoodoo Gurus nos encantaban de chavales. Yo los descubrí con Cd de “Mars Needs Guitars” que me trajo un amigo de USA y cuando lo escuchábamos a toda tralla, jamás hubiera pensado que un día íbamos a compartir escenario con ellos. Va a ser otro día muy emocionante en este tour de décimo aniversario que nos está regalando tantas cosas buenas.
Respecto a artistas que nos influyen, estamos muy enganchados a las nuevas tendencias en el blues rock, de bandas actuales que empujan con propuestas compositivas y sonoras nuevas. Desde Gary Clark Jr, Rival Sons, Kaleo, Black Keys, Marcus King, Larkin Poe, DeWolff, Eric Gales…
El 14 de noviembre cerraréis esta etapa en Bilborock, en Bilbao, después de un año especialmente intenso y coincidiendo con vuestro décimo aniversario. ¿Cómo imagináis esa noche y qué os gustaría que comenzara para Amann & The Wayward Sons una vez termine la gira de Air Creation?
Ese día va a ser un colofón de lujo a un año increíble. Tocar en casa, con nuestra gente siempre es muy especial. Además vamos a tener como invitados a LITTLE SWINE, de México, que nos devuelven la visita, en su primer tour por Europa y primer show en Bilbao.
A partir de ahora lo que nos depare el futuro será bien venido, e iremos a por ello con la misma pasión, humildad y trabajo que hasta ahora. Eso sí, mirando atrás, nos sentimos orgullosos y felices por lo logrado y eso ya no nos lo quita nadie.