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“Contar a Sabina era volar sin red”: los Kikes convierten su vida en novela gráfica
Convertir a Joaquín Sabina en personaje de cómic podría parecer imposible… hasta que Kike Babas y Kike Turrón lo hicieron realidad. En “Joaquín Sabina. Pasión y vida”, el mito se transforma en viñeta sin perder su alma de trovador. Los autores nos cuentan cómo dieron forma a una biografía autorizada que combina rigor, poesía y una buena dosis de rock and roll.
Hola, muchas gracias por aceptar esta entrevista para La Gramola Encendida. Nos hace ilusión poder charlar con vosotros sobre esta obra tan especial dedicada a una de las figuras más queridas de la música en castellano. Aquí van algunas preguntas que nos gustaría plantearos:
¿Cómo surgió la idea de convertir la vida de Joaquín Sabina en una novela gráfica? ¿Fue una propuesta vuestra o una colaboración que nació desde el entorno del propio Sabina?
Kike Babas: Idea nuestra. La cosa es que cayeron en nuestras manos algunas biografías en cómic de artistas anglos (The Doors, Grateful Dead) y, con envidia, admiramos el respeto que le tienen a su cultura popular, y nos dijimos ¿se podría hacer algo de eso aquí? Le propusimos la idea a la editorial y aceptó. Nos desvirgamos con Fito. Y por supuesto la luna, después El Gran Wyoming. Mil palos y ninguno al agua y ahora este flamante Joaquín Sabina. Pasión y vida.
En la nota de prensa se menciona que este volumen está “autorizado”. ¿Qué implicación ha tenido Sabina en el proceso creativo del cómic? ¿Llegó a revisar el contenido o a proponer cambios?
Kike Turrón: Es una biografía autorizada, puesto que Sabina ha dado el OK a lo que va a salir publicado, antes de enviar a fábrica, lo ha visto. Una vez leído y revisado por su parte nos dijo por mensaje de voz: «Tengo mucho que decir a favor de este libro. Me sale del alma felicitar a los Kikes y su equipo: por el texto, los fantásticos dibujos y el trabajo de investigación. Hay cosas que se cuentan mejor de lo que yo recordaba entre sombras». Hay dos formas de hacer este tipo de trabajo biográfico sobre un personaje famoso y relevante, una es sin autorización, nosotros preferimos siempre esta, lo de contar con el beneplácito del biografiado.
“Hay que ser fieles a la cronología y los datos —explica Turrón—, pero también aprovechar la licencia visual del cómic, esa posibilidad de mostrar la foto que nunca se hizo, de volar un poco.”
En este primer volumen abordáis desde su infancia en Úbeda hasta el éxito en Latinoamérica. ¿Cómo decidisteis dónde cortar la historia para dejarla en “continuará”? ¿Habrá un segundo tomo ya en marcha?
Kike Babas: Digamos que la primera parte cubre de la nada a la cima, y la segunda habrá de cubrir el saber mantenerse en la cima. Esta primera parte recrea eso que los expertos dicen “el Sabina clásico”, e incluye la forja del personaje y la persona y también recrea varias de sus canciones más emblemáticas, hemos exprimido las posibilidades que ofrece el cómic.
A nivel narrativo, ¿cómo fue el proceso de traducir una vida tan rica, contradictoria y desbordante como la de Sabina a un guion de cómic? ¿Qué fue lo más difícil de condensar o adaptar?
Kike Turrón: Sabina está ya contado de mil maneras, desde sus propias canciones a las entrevistas, libros, etcétera que hay sobre su vida y su obra, quizá peliagudo ha sido saber discernir cuál de todas las versiones que se cuentan (o que él mismo cuenta) sobre un mismo asunto es la que más se aproxima a lo que ocurrió en verdad. Siempre es complicado comprimir una vida tan intensa y unas canciones tan universales en unas pocas viñetas, en un puñado de páginas, pero esa es nuestra misión y la disfrutamos al máximo. Por otro lado, el equipo de dibujantes es insuperable, son muy detallistas y profesionales y todo eso hace que los dibujos también expliquen lo que las palabras no necesitan contar.
En la obra se mezclan pasajes biográficos, referencias a canciones míticas y momentos de invención creativa. ¿Dónde está, para vosotros, el equilibrio entre la fidelidad documental y la licencia narrativa?
Kike Turrón: Somos muy rigurosos con los datos biográficos y con la cronología. Sin embargo, el cómic te permite esa licencia de la que hablas, te permite tener la foto que se hubiese hecho en aquel momento pero que nadie disparó. Nosotros le llamamos “volar” a esa licencia.
Joaquín Sabina es un personaje literario en sí mismo, lleno de matices, excesos y genialidades. ¿Qué parte de su personalidad fue la que más os fascinó o retó a la hora de construir el relato?
Kike Turrón: A mí me fascina ese momento en que llega del exilio a Madrid y se ve mayor para La Movida, pero joven para seguir la senda de la canción protesta de pana y barba larga que sigue merodeando por la capital, así que se hace moderno a su manera. Abordando temáticas nuevas, buscando nuevos puntos de vista, logra que sus canciones destaquen, que camelen a un montón de oyentes que, de inmediato, se alinean con lo que propone.
Kike Babas: La sintonía con Latinoamérica es igualmente asombrosa. Cómo alguien en apariencia tan castizo, tan andaluz, tan ibérico, es capaz de empatizar y simpatizar con todo el continente trasatlántico castellano parlante. El detalle da buena cuenta de que la cultura y el idioma son en sí mismos una patria, y Joaquín es un perfecto ciudadano de dicha patria.
Contáis con ilustraciones de doce artistas diferentes. ¿Cómo gestionasteis el trabajo colectivo para mantener la coherencia estética sin perder la riqueza visual que aportan sus estilos únicos?
Kike Babas: Antes de comenzar ya sabíamos qué tipo de ilustradores eran y qué estilo manejaba cada uno. Su coherencia viene dada por lo que no son, ninguno es manga, o Ibáñez o El Jueves … y por un planteamiento de guion que en cierta medida unifica. Luego, vía libre a la creatividad de cada uno, aunque con una comunicación constante, nos lo vamos contando y ajustando todo desde el primer boceto y durante todo el proceso: lápiz, tinta, color, diálogos…
La novela gráfica viene prologada por Luis García Montero y Benjamín Prado, dos personas muy cercanas al universo sabinero. ¿Qué significó para vosotros contar con su complicidad en este proyecto?
Kike Turrón: Un lujo contar con semejantes plumas para abrir este primer volumen de la vida de Sabina en cómic. A Benja ya lo conocíamos desde hace años, desde los tiempos de Pereza… Le tenemos mucha ley. A Luis lo llamamos para hacerle una entrevista y ya aprovechamos para pedirle este inmenso favor. Seguro que a Sabina también le gusta que estén en este libro.
“La parte ‘Contra Jaime Gil de Biedma’, en blanco y negro, dibujada por Iosu Berriobeña. Tiene tanta fuerza que casi puedes oler esos dibujos.”
¿Qué peso tiene la música en el cómic? ¿Cómo abordasteis la representación gráfica de canciones tan icónicas como “Princesa” o “Pongamos que hablo de Madrid”?
Kike Babas: Bueno, la música es el late motiv de esta novela gráfica. Se cuenta la vida de un músico y se cuentan algunas de sus canciones más importantes. Para abordar las canciones seguimos en buena medida una máxima: usar lo menos posible, o no usar, la propia letra de la canción, que las viñetas la cantasen, que el lector la tararease en su cabeza sin necesidad de ver la letra o escuchar la música, dejándose llevar por el contenido de las ilustraciones. En ese sentido, el pulso narrativo de Sabina, las imágenes que dispara en las estrofas, ayudaron mucho para representar los temas en cómic.
¿Qué esperáis que encuentre el lector en esta obra? ¿Es un homenaje, una crónica, un retrato íntimo… o todo a la vez?
Kike Turrón: Es todo eso y más. Pasión y vida es Sabina contado como nunca se había hecho… Tiene todos los datos de su vida, eso por supuesto, cronológicamente ordenados y contrastados, pero también puedes viajar con sus canciones.
Y la ilustración de Marina Cochet en el capítulo ‘Gracias, Latinoamérica, que me has dado tanto’: Sabina con corona de santo y cuernos de diablo, señalándose al corazón con un músculo con forma de mapa de LATAM. Una sola imagen que explica muchas cosas a la vez.”
¿Cómo creéis que puede conectar esta novela gráfica con nuevos públicos que tal vez no han vivido a Sabina en sus etapas más clásicas?
Kike Turrón: La vida de Sabina es sustanciosa, siempre hay chicha… abundan las anécdotas, las extrañas situaciones, los momentos pasionales, hay encuentros con personajes muy relevantes, sobre todo mucho rock and roll… La vida de Sabina es la de un artista universal, que ha trascendido más que ningún otro de los que canta en español, reconocido en más de medio mundo, premiado y laureado, es un tipo relevante, ¿a quién no le puede interesar saber un poco más de alguien así de grande?
Por último, si pudierais elegir una sola viñeta o fragmento que encapsule la esencia de este primer volumen de Pasión y vida, ¿cuál sería y por qué?
Kike Turrón: Pues me quedo ahora mismo con esa parte que se llama “Contra Jaime Gil de Biedma”, dibujada por Iosu Berriobeña, es en blanco y negro, pero tiene fuerza e intensidad, casi puedes oler esos dibujos… y me hace recordar esas pelis de gánsteres americanas de los años 30 y 40. Kike Babas: La ilustración que encabeza el capítulo “Gracias, Latinoamérica, que me has dado tanto”, de Marina Cochet, es también muy significativa: ese Joaquín con corona de santo y cuernos de diablo, cigarro en la mano y señalándose al corazón, al modo de los Jesucristos, músculo que tiene la forma del mapa geográfico de LATAM. Una sola ilustración que explica muchas, muchas cosas a la vez. La magia del cómic.