LE MUR: “Ahora podemos buscar nuevos horizontes sonoros sin renunciar a nuestra esencia”
Le Mur regresan con BRUTO, un EP ecléctico donde empujan su sonido hacia nuevos límites sin perder identidad, combinando intensidad, experimentación y momentos más accesibles.
Con BRUTO abrís una nueva etapa junto a Spinda Records. ¿Qué ha cambiado en el momento creativo de la banda para que este EP marque un punto de inflexión dentro de vuestra trayectoria?
Creemos que en este disco hemos definido un poco más la experimentación que llevamos a cabo con Caelum Invictus. Hemos querido rizar el rizo, sin miedos, para encontrar nuevas capas de composición a la hora de crear, tanto en la vertiente más dura y sin tapujos como en la más accesible o “easy listening”. El resultado con este Bruto es muy ecléctico y nos encanta.
“Hemos querido rizar el rizo, sin miedos, para encontrar nuevas capas de composición.”
“Lapislázuli” fue el primer adelanto del disco y plantea una mirada muy particular sobre la pérdida, entendida más como memoria y gratitud que como herida abierta. ¿Cómo nació esta canción y qué lugar ocupa dentro del universo emocional de BRUTO?
Si no me falla la memoria creo que la canción nación del ritmo incial de batería, improvisado en una sesión de ensayo entre canción y canción. Buscaba algo sencillo y accesible a todo el mundo, ahondando en lo primitivo. El riff siguiente de Pedro encajaba perfectamente con el tempo y el resto es historia; el acompañamiento de Carlos y la letra de Elsa son maravillosas. A nivel emocional es de las canciones más potentes que hemos hecho; transmite un mensaje de gratitud como bien dices, de mirar hacia atrás las heridas pasadas desde el punto de vista de la superación.
“Es de las canciones más potentes que hemos hecho.”
A diferencia de vuestro trabajo anterior, me ocurre con esta canción que siento que, aunque está dentro de vuestra línea, es más abierta… no comercial, sino que hay un sonido más accesible a otro tipo de publico que quizás no había entrado en el underground.
Totalmente. Esa era la idea. Pertenecemos a una escena underground que nos encanta pero que es muy complicada de hacer llegar a un público “general” más allá de los estándares del género por así decirlo. Quisimos crear algo directo, rápido y de fácil escucha pero que no perdiera ni un ápice de nuestro sello personal y la verdad que la acogida ha sido espectacular. Estamos encantadas.
“Queríamos crear algo directo y de fácil escucha sin perder nuestro sello personal.”
El videoclip de “Lapislázuli” refuerza mucho el carácter simbólico de la canción. ¿Qué importancia tiene para vosotros el lenguaje visual a la hora de acompañar vuestra música?
Le damos muchísima importancia. Somos conscientes de que un gran tema se ve muy reforzado si va acompañado de un buen videoclip, y más en estos tiempos donde lo visual tiene muchas veces mayor peso que lo sonoro. En particular para este quisimos apostar por muchos cambios de escenario y de vestimenta, que es algo que puede hacer que el espectador mantenga más tiempo su atención, algo que cada vez cuesta más conseguir.
El segundo adelanto, “Porno”, entra en un terreno mucho más frontal, abordando la presión social que sufren las mujeres respecto a los estándares de belleza. ¿En qué momento decidisteis que este tema tenía que formar parte del discurso del disco?
Entendemos que el contar historias, personales o no, no tienen por qué separarse del camino de la denuncia social. Éste es un tema que por desgracia lleva décadas en la palestra, sigue afectando a miles de mujeres y cuando se tiene la oportunidad de poder señalar algo es el momento de aprovecharlo y aportar para que ése mensaje cale. La intensidad del tema a nivel sonoro fue algo que nos llevó de manera natural a la intensidad de la letra.
En “Porno” la música acompaña esa incomodidad de la letra con una tensión que va creciendo hasta un estallido final. ¿Buscabais que el propio cuerpo del oyente sintiera esa sensación de asfixia y liberación?
Totalmente, sobretodo en el último tramo de la canción. Cuando consigues que el mensaje vaya de la mano con la música es que estás consiguiendo coherencia y eso es algo que, creemos, nos define. Esa sensación de agobio in crescendo es además muy perceptible en el videoclip, desde que el primer segundo hasta el último.
“Cuando el mensaje va de la mano con la música estás consiguiendo coherencia.”
Sacáis una edición preciosa del EP de BRUTO en vinilo; en azul turquesa, todo muy cuidado en los detalles, con una tirada de tan solo 300 ejemplares. ¿Está el formato físico renaciendo esta nueva década? ¿Por qué buscasteis recurrir a este formato?
El formato físico ha tenido unos últimos años duros debido al streaming y las plataformas pero los que de verdad amamos la música y apoyamos los proyectos que nos gustan y en los que creemos nunca dejamos de consumirlo. Desde el principio teníamos claro que queríamos editar en vinilo, eso era innegociable (risas). Tiene además ese toque de nostalgia, ése ritual de cuando pones la aguja y te sientas en el sofá simplemente a escuchar… Es maravilloso. Nos quedamos con muchísimas ganas de editar vinilo con el anterior trabajo pero por limitación económica (la vida, ya sabes…) no fue posible. Por eso aquí nos hemos querido sacar esa espinita.
El tracklist incluye colaboraciones con Kantz y Mireia Porto. ¿Qué buscabais al incorporar otras voces dentro de un trabajo que, por lo que se intuye, es bastante intenso y personal?
Son grandes artistas y amigos, con los que hemos compartido muchas horas de trabajo, conciertos y risas. Las colaboraciones siempre molan porque pueden atraer a gente fan de ése artista o banda en concreto pero en nuestro caso la razón es muy simple: es un trabajo personal y visceral, sí, pero con vísceras compartidas con estas personas a fin de cuentas. Han formado parte de nuestro viaje musical y de esta forma el trabajo resulta en algo más personal aún.
Vuestra música siempre se ha movido entre el metal, el punk, el math y el post-rock, pero manteniendo una identidad muy clara. ¿Sentís que con BRUTO habéis llevado esa mezcla a un lugar nuevo?
Diríamos que sí. Obviamente nuestras influencias son amplísimas y eso es genial a la hora de componer porque siempre se te pueden ocurrir ideas que, de estar encorsetado en géneros, no llegarían nunca. En BRUTO hay nuevas ideas, hay riesgo hay sonidos y nuevas exposiciones y esa experimentación, esa búsqueda, es una de las cosas que más nos caracterizan.
Mirando el recorrido desde vuestros primeros trabajos hasta ahora, ¿qué creéis que define mejor a Le Mur en este momento y qué os gustaría que el público descubriera en este nuevo EP?
Dicen que a partir del tercer/cuarto trabajo es cuando una banda encuentra realmente su esencia, su sello. Creo que ese momento ya ha llegado y podemos experimentar y comenzar a buscar nuevos horizontes sonoros para Le Mur sin renunciar a nuestro esencia. Creo firmemente que es lo que el público encontrará en este trabajo: campos sonoros en los que no nos habíamos adentrado antes, momentos y situaciones que no nos pertenecían pero que hemos hecho nuestras imprimiéndoles nuestro sello personal.