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WARMUP 2024 – REFLEXIÓN RABIOSAMENTE PURETA PREVIA + RECOMENDACIONES EMERGENTES

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Ya ha llegado el momento. Esta semana es el festival indie por excelencia de la Región (ojo con el novato Fortalezas que llega fuerte en su nacimiento). Pero como le está sucediendo al indie, ha sucumbido al mainstream y se denota cierto aroma populista que, como la miel que atrae a las moscas, busca atraer a un público más mainstream, dispuesto a sacrificar la esencia de la música por la experiencia mediática de canciones de moda en radios generalistas del momento. Buscamos la canción más que el artista, el hit. El momento de sacar el teléfono y demostrar que estuvimos en ese momento, como el resto de espectadores de las decenas de festivales que clonan cartel. En este caso, además con el doble filo que de los cabezas, dos son murcianos, que son grupazos demostrados, pero que para nosotros que los hemos visto en los últimos meses en diversos eventos de la Región, no ofrecen para esta edición nada nuevo.

Valga decir, que lo digo desde la más profunda admiración, pero el concepto de traer bandas internacionales y mezclarlas con talento emergente, se ha perdido. Disfrutaremos igual con Bomba Stereo como si estuviéramos en un festival playero veraniego, cantaremos los himnos de Viva Suecia y repetiremos por partida doble (de nuevo) con los cartageneros Arde Bogotá. La música nunca cansa. Igual que nos emocionaremos con las canciones de Jota, que las llevamos tatuadas en el alma desde hace décadas (ojo Islamabad o El Corazón del Agua). El enésimo fin del mundo de Lalaloveyou, las incansablemente frescas y coloridas Ginebras para los más naifs de la familia. Mucho talento, mucha diversión, pero ninguna gran sorpresa.

Comunicada esta pataleta, que no servirá de nada, porque el dinero siempre manda en estos casos (no en otros), hay algunas apuestas que me gustaría recomendar (obvio que Viva Suecia y Arde Bogotá están consolidadísimos, y que hay que verlos, como ir al bando, al entierro de la sardina, a la romería y a los huertos siempre con los mismos amigos, igual que Los Planetas, por dios). Valorémoslo desde el prisma de lo emergente (o incluso lo independiente), en las que espero que nos veamos . Esta es mi quiniela de sorpresas a descubrir:

  • La Paloma. Del actual sonido de noise/garaje madrileño, canciones míticas como Bravo Murillo o Palos. Letras decadentes con riffs bailables, como en La edad que tengo, perfectas para cantar mientras derramas un mini sobre el hombro de tu acompañante.
  • Mujeres. Su disco de «Siento Muerte» llegó a casa en el confinamiento. Todos tenemos canciones grabadas de esos duros momentos. A mí me sucede con Cae la noche. Es imposible no desmadrarse con su powerpop de ayer y hoy, como en el más hardcore de los guateques.
  • Hoonine. Lo primero que se me ocurre al pensar en ella es el talento, pero es que es un auténtico espectáculo cómo se come el escenario ella sola. Incluso como se lo está comiendo en la gira con los suecos. Enamorados de su disco Roca Roja, y de todo lo que haga. Concide media hora con Mujeres, putada.
  • Morreo. Pues sí, aunque los conocí con el single de Soleá Morente (se merece un WarmUp ya, por cierto), los he conocido más a raíz de su último single, Diablitos, y deseando ver más. Ese toque sesentero español te engancha como un baile de las Grecas.
  • Judeline. Cuando la escuché, pensé: ostia, la nueva Rosalía. Pero luego nos dimos cuenta de que tenía algo propio, diferente. Quizás sus toques árabes en las melodías flamencas, trap y más urbanos.
  • Perro. Por supuesto. Consolidados, pero no popularizado en el mainstream. Recién estrenado su disco ¿Te acuerdas?. El auténtico regreso del panorama, 5 años después. A las 2.30, pero estoy seguro que se llenará y los pogos serán iguales que en el prime time.
  • Laura Sam. Poesía cantada, arte recitado. Escucha «España» y nos vemos allí paralizados por su rima y su mensaje.

Todo esto en frío, de forma premeditada. En caliente, con amigos, con cerveza, con la energía de miles de personas como estorninos al unísono, uno nunca sabe en qué escenario estará a cada hora, y en el fondo lo que quiere es bailar Cupido o lo que te pongan. Porque de eso se trata al final. De fluir por la música y por el estado de ánimo que nos genere nuestro entorno, nuestra compañía o lo que cada uno incluya en su dieta. Todo siempre con moderación, menos la música. Larga vida a la música, señores de los festivales, siempre nos quedarán las calles ;).

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