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Bonaerense: “Cada vez estamos más cómodos, y eso nos ha llevado a un sonido más orgánico y maduro”
Con Regiones llamaron la atención de la crítica y del público, y ahora, con su primer LP, Bonaerense da un salto sonoro y emocional. Relámpago es un disco luminoso y oscuro a la vez, lleno de atmósferas, capas y melodías que conectan el pop y el post punk con una sensibilidad muy propia.
Charlamos con la banda sobre su proceso creativo, sus influencias y el reto de convertir esa electricidad emocional en un directo que promete desatar tormentas.
Después de la buena acogida de Regiones, llega Relámpago, vuestro primer LP. ¿Cómo ha sido el proceso de creación de este disco y qué diferencias más notables encontráis respecto a vuestro EP anterior?
Seguimos la misma forma de trabajo que utilizamos en Regiones para Relámpago, aunque con algunos matices.
Esta vez quisimos darle una vuelta de tuerca al proceso y revisar en profundidad las distintas posibilidades iniciales de cada tema.
Eso nos permitió ver las diversas caras de cada canción y seleccionar aquellas que consideramos las más sólidas.
En este nuevo trabajo se percibe un sonido más maduro, con mayor profundidad e incluso tintes más oscuros. ¿Es algo que buscasteis conscientemente desde el inicio o surgió de forma natural?
Ha sido algo natural.
Sentimos la necesidad de empujar cada canción un poco más para ver hasta dónde nos llevaba.
Cada vez estamos más cómodos, y eso, inconscientemente, ha dado paso a plasmar de forma más orgánica en el disco la evolución del sonido del grupo.
Vuestra propuesta se mueve entre el post punk, el shoegaze y el dream pop, pero también dejáis espacio para momentos más luminosos y pop. ¿Cómo conseguís equilibrar todas esas influencias sin perder cohesión?
Desde el primer día de Bonaerense nos hemos movido entre el pop y el post punk.
Bien es cierto que nuestras influencias instrumentales beben más del post punk y de la música de los 80, pero al colocar la voz las canciones siempre se quedaban más cerca del pop.
Al final, ese punto entre dos estilos se ha convertido en el terreno donde hemos encontrado nuestra identidad y nos sentimos cómodos.
Canciones como No Me Encanta, que sirve de carta de presentación del disco, combinan un estribillo synth pop con un punteo cercano al pop psicodélico. ¿Cómo nació ese tema y por qué lo elegisteis como focus track?
No Me Encanta es un buen ejemplo de canción que comenzó siendo muy pop.
Trabajamos bastante en ella para sacar el sonido que tiene actualmente y, de ser una canción que planteaba ciertas dudas, pasó a ser una de las que más disfrutamos tocando y una de las que mejor acogida tiene en los directos.
De ahí que la eligiéramos como focus track.
La producción vuelve a estar en manos de Jaime Beltrán. ¿Qué ha aportado a este nuevo trabajo y cómo ha influido su visión en el sonido final del álbum?
Grabar con Jaime nos aporta la tranquilidad de que estamos en buenas manos.
Es una persona muy atenta y minuciosa.
En este álbum, siendo nuestro segundo trabajo con él, Jaime nos fue animando a probar algunos elementos nuevos que sin duda mejoraron el resultado final.
“El directo nos enseña a soltar el control. Las canciones cambian cuando las compartes.”
Vuestras letras transitan entre la nostalgia y lo naíf, creando paisajes emocionales muy particulares. ¿Qué tipo de relatos o sensaciones os interesa transmitir con vuestras canciones?
Nos interesa que nuestras canciones permitan observar emociones que sentimos en momentos cotidianos, pero de una forma muy consciente, centrándonos en los detalles y sin resistencia.
Se puede ver también una relación constante entre esas emociones y las sensaciones físicas o incluso los elementos naturales.
En poco tiempo habéis conseguido tocar en festivales como el FIB o Cabo de Pop, y llevar vuestras canciones a diferentes ciudades. ¿Qué habéis aprendido del directo y cómo ha evolucionado vuestra relación con el público?
El directo es siempre un constante aprendizaje.
Aunque la mayoría teníamos experiencia sobre un escenario, hay que aprender de nuevo como banda.
Llevar las canciones al directo forma parte del proceso de desarrollar las ideas: nos gusta tocar los temas en directo antes de grabarlos y ver cómo nos sentimos tocándolos y cómo los vive la gente.
Relámpago se publica también bajo el sello Desorden Sonoro, con quienes ya trabajasteis en el EP. ¿Cómo es la relación con el sello y qué valoráis de su forma de trabajar?
Para nosotros, Desorden Sonoro, además de amigos, son ya como familia.
Se trata de una relación que se basa en la confianza y en construir un camino en común.
Coincidimos en gustos y en la forma de entender la industria, y nos sentimos con total libertad para ser nosotros mismos.
El disco muestra influencias de bandas como Siouxsie and The Banshees o The Cure, pero también recoge sonidos del indie latinoamericano. ¿Qué artistas actuales os inspiran más hoy en día?
Nos gusta estar atentos a las propuestas que van surgiendo, especialmente en Latinoamérica.
Entre las bandas que nos gustan se encuentran Buenos Vampiros, Nota, Tigre Ulli o Fevernova.
“Nos interesa ese punto intermedio entre la sombra y la luz. Es donde suceden las cosas.”
Teniendo en cuenta la procedencia almeriense de la banda y el origen argentino de vuestra vocalista, ¿cómo influye esa mezcla geográfica y cultural en vuestra forma de componer?
Mucho, influye tanto que a la banda la llamamos por el origen de Cata.
Una de nuestras influencias cuando formamos el grupo eran las bandas de pop emergentes —y no tan emergentes— en Argentina.
Estamos navegando entre aquel continente y este, intentando crear algo propio.
Por último, ¿qué planes tenéis tras el lanzamiento de Relámpago? ¿Hay gira en marcha, nuevos vídeos, algún proyecto paralelo que queráis compartir?
Tenemos la gira en marcha, con fechas ya confirmadas en Sevilla, Albacete y Almería, y otras que se anunciarán más adelante.
Nuestra idea es llevar Relámpago a todos los sitios posibles de la península y, por soñar, si tenemos la oportunidad, también a Latinoamérica.