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Rock alternativo sin manual: Moranis y su libertad para sonar a lo que quieran.

Hablar con Moranis es asomarse a un rincón donde la música se hace sin prisas, sin presión y con muchísimo corazón. Lejos de las pretensiones comerciales, este dúo apuesta por la libertad creativa, las colaboraciones inesperadas y una conexión muy real con lo que hacen. En esta entrevista nos cuentan cómo viven la música, cómo graban sin manual y por qué no necesitan etiquetas para sonar auténticos.

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  • Moranis nace con la idea clara de no tener pretensiones comerciales. ¿Cómo influye esa filosofía en vuestro proceso creativo y en la libertad que sentís al componer?

Antes de empezar, queremos trasladar nuestra gratitud y cariño a todo el equipo de La Gramola Encendida. En los tiempos que corren, es difícil conseguir visibilidad para nuestra propuesta, y si bien es cierto que no tenemos ambición comercial alguna, como a todos los músicos, nos gusta que nuestro trabajo se escuche.

Volviendo a tu pregunta, efectivamente, no existe pretensión comercial que pueda alterar o influenciar nuestro proceso creativo, lo cual es estupendo y nos permite trabajar sin presión.

Ahora bien, está decisión más que una elección, es una consecuencia. Sería muy fácil adoptar el discurso romántico de Ian MacKaye o John Lydon para justificar esta filosofía, pero te estaríamos engañando.

La verdad es que si hemos llegado a este punto es gracias a la aceptación y experiencia.Hemos aceptado que nuestro estilo tiene un recorrido limitado. Por tanto, en lugar de luchar por popularidad, preferimos dedicar nuestros recursos y esfuerzo al proceso creativo.

Tal vez para algunos pueda sonar derrotista, pero lo cierto es que estamos en el mejor momento creativo de nuestra vida.

  • Habláis de disfrutar de la música sin tomarse demasiado en serio. ¿Cómo se traduce ese espíritu en vuestra forma de trabajar juntos o en vuestros directos?

Nuestra forma de trabajar es bastante aleatoria. Ni tenemos agenda para ensayar ni nos marcamos objetivos que pueden suponer presión.

La música es muy importante para nosotros. Es algo que siempre hemos llevado dentro y a lo que no podríamos renunciar, pero aun cuando nuestro compromiso con Moranis es absoluto, no queremos sacrificar otras cosas. Ya lo hicimos en otros momentos de nuestra vida y solo lleva a frustración.

Si esto se extrapola al directo, la conclusión es la misma: ojalá podamos hacer un millón de giras porque nos chifla, pero ni nos vamos a presionar buscando bolos, ni queremos hacer malabares para embutir fechas imposibles.

  • Definís Moranis como un espacio de investigación y aprendizaje. ¿Qué estilos o ideas nuevas habéis explorado recientemente que os hayan sorprendido?

Lo más importante ha sido tomar consciencia de nuestra independencia. Somos totalmente capaces de componer, producir y grabar nuestra música sin depender de nadie. No sé por qué hasta ahora nunca nos habíamos atrevido a dar el paso, imagino que por inseguridad.

En proyectos anteriores, siempre buscamos apoyos externos… grabar en tal estudio de Nueva York con el super productor ¨de…¨ Y aunque es cierto que todas esas experiencias nos aportaron mucho, exceptuando el financiero, obvio; ver que no necesitamos todo eso supone un refuerzo enorme de motivación y confianza.

  • El concepto de “proyecto vivo” abierto a colaboraciones es muy interesante. ¿Podéis contarnos alguna experiencia con otros músicos o artistas que haya sido especialmente enriquecedora?

Esta siendo genial. Somos muy privilegiados de poder trabajar con personas con tanto talento. Todas las experiencias están siendo muy enriquecedoras, las ya presentadas y las que están por llegar. Me remito a las dos más recientes que hemos lanzado por si alguien quiere explorarlas.

La grabación de Roto, nuestro último single, ha sido toda una aventura. Han participado en la grabación ni más ni menos que veintiuna personas. Músicos y amigos que hemos ido conociendo por el camino.Hemos recibido pistas desde Barcelona, Galicia, Asturias, Ginebra y Buenos Aires. Y claro, cada uno fue aportando su granito de arena, por lo que hubo que readaptar la canción una y otra vez hasta que termino de pasar todo el batallón de colaboradores.

Creo que hemos dado con una fórmula con la que sentirnos en paz. Sencillamente hemos dicho: “a la mierda”

Para grabar el vídeo nos juntamos con Lilen, de Bálsamo Audiovisual, que ya había colaborado antes con nosotros y, con Mirian Luque, una artista multidisciplinar que además de diseñar e interpretar la coreografía del video, se unió a nosotros para desarrollar el guion y escenificación.

Imagina lo que supuso únicamente coordinar agendas con toda esta gente… ¡¡¡La grabación duro más de 1 año!!! Menudo viaje… de los que se recuerdan.

Con nuestro anterior single, Leçon Un, fue algo único. Nos invitaron a la inauguración de una exposición que organizaba ZONA_espacio nómada de arte. Por si no los conocéis, como su nombre bien indica, seleccionan un espacio diferente y adecuado en cada exposición.

En aquella ocasión, habían reunido el trabajo de diversos artistas contemporáneos en un garaje abandonado en pleno Barrio de Letras. Aquello fue amor a primera vista. Antes de terminar la noche pudimos hablar con Claudia y Sofia, codirectoras de Zona, dejando caer nuestra propuesta.

Unos días más tarde, sin ninguna idea del todo clara, estábamos a puerta cerrada en aquel espacio inusual que, gracias a la obra de Paloma Polo, Alicia Marsans y Laura Mema, sumado al buen hacer de ZONA, habían convertido en el mejor escenario que cualquier grupo pueda imaginar.

Llegamos allí sólo con algunos esbozos de lo que pretendía ser una banda sonora a la altura de todo aquello, así que nos pusimos a hacer lo nuestro. En torno a las 2am, después de unas horas improvisando, volvimos a casa con un sinfín de pistas con posibles arreglos y suficiente metraje de video como para llenar los próximos 10 remakes de Disney. Tras unos días de edición y producción, lanzamos Leçon Un.

Insisto, somos muy privilegiados.

  • ¿Qué importancia tienen para vosotros otras disciplinas artísticas dentro del universo Moranis? ¿Habéis colaborado ya con artistas visuales, performáticos, etc.?

Además de las que hemos mencionado, llevamos un tiempo intercambiando ideas para la banda sonora de un documental que nos parece realmente interesante. No te quiero dar más detalle porque aún no hay nada definitivo.

Otra cosa que nos encantaría es colaborar con alguna compañía de teatro y/o danza, sobre todo si hay posibilidad de meternos en el foso y acompañar en directo.

  • Decís que no queréis ser malinterpretados ni predicar con el ejemplo. ¿Habéis tenido que enfrentaros a etiquetas o mlá alentendidos por parte del público o la industria?

Es importante que quien nos escuche entienda lo que estamos haciendo. Solo intentamos pasarlo bien. Roy y yo llevamos en esto el tiempo suficiente para haber vivido de primera mano cómo ha evolucionado la industria. Fuimos de los últimos en recibir apoyo financiero de un sello independiente y, los primeros en adaptarse a las nuevas reglas de juego que llegaron con el streaming y las redes sociales.

En todo caso, después de vivir estos cambios, sólo hemos aprendido una única certeza: los músicos estamos siempre jodidos… C´est la vie.

Al final, es muy similar al resto de industrias culturales. Puede ser tan perniciosa, como favorable. Aun sabiendo que la industria es una aliada caprichosa y poco leal, son parte fundamental de este sistema y, dependiendo de tu objetivo y la música que ofrezcas, pueden ser lo que más te convenga.

No somos quiénes para pretender dar ejemplo, especialmente cuando hemos colaborado casi en todos los formatos posibles con pequeñas, medianas y grandes Compañías. Posicionarnos en contra, sería cuanto menos muy cuestionable.

Lo de las etiquetas ya es otra historia. Pueden llegar a ser muy peligrosas si no son bien interpretadas.

Me gusta mucho esta pregunta. Es un tema que Roy yo hemos hablado en muchísimas ocasiones.

Comparto y entiendo la necesidad de dar referencias que puedan ayudar a describir la música, especialmente cuando se trate de artistas nuevos o poco conocidos. También resulta lógico señalar/etiquetar la cercanía a los géneros al que pueda remitirte el sonido de un grupo.

¿Por qué digo entonces que son muy peligrosas? Porque hay que ser consciente que únicamente son referencias, no verdades absolutas. Si quieres saber si algo te gusta tienes que escucharlo. Es la única manera posible.

Si quieres saber si algo te gusta, tienes que escucharlo. Es la única manera posible.

Sin embargo, la realidad es que hay demasiada gente que sin saberlo, son condicionados a posicionarse en base a estas, olvidando no solo que son simples referencias, si no también que no siempre son acertadas.

Esto es algo que puede condicionar por completo la carrera de un artista. Por ejemplo, imagina que bandas como Helmet o Shellac recibiesen la etiqueta de rock duro o metal, algo que podría suceder perfectamente si nadie conociese su trayectoria. Si Shellac estuviese encasillada en la la escena del metal, ¿crees que hubiesen actuado cada año en Primavera Sound como venían haciendo? Hasta la perdida de Albini, claro. Es un Festival asociado a determinadas escenas. ¿Crees que el público lo demandaría?

Esto cierra puertas esenciales para que los músicos accedan a su audiencia. Y siento decirlo porque es algo que sucede en todas partes, pero, en España tiene mucha más presencia.

Es cierto que cada día crecen más las inquietudes musicales de los españoles, pero seamos sinceros, la mayor parte de este país todavía se cree que Bisbal es el mejor cantante del mundo porque lo dice la tele.

Da la casualidad que, hace poco un medio de Perú nos mandó una reseña súper bonita de Roto, nuestro single. Literalmente nos describieron como la ¨nueva ola de cantautores españoles, ¨ lo cual no critico en absoluto, si así es como lo siente, nos parece perfecto.

Si en España nos colgasen la etiqueta de ¨cantautor, ¨ automáticamente perteneceríamos a una escena muy concreta.¿Ves a dónde quiero llegar?

Tenéis previsto lanzar vuestro LP debut en otoño. ¿Qué podemos esperar de ese primer disco largo? ¿Seguirá el mismo espíritu libre y experimental?

Espíritu libre sin lugar a dudas. Experimental, aun siendo un claro objetivo, todavía nos queda muy grande. En Moranis no estamos inventando nada, sólo interpretamos a nuestra manera la música que nos gusta

  • ¿Cómo ha sido el proceso de grabación de ese LP? ¿Alguna anécdota o momento memorable que queráis compartir?

Aunque no lo creas, todavía estamos en ello. No sé qué opinará la gente llegado el momento pero, que no se diga que no echamos horas.Lo más memorable está siendo ver crecer el proyecto gracias a la implicación de tantos amigos. Estamos teniendo las sesiones de estudio más disfrutonas de nuestra vida. Cada amigo que va pasando a grabar algunas pistas, está fomentando la criatura en la se está convirtiendo Moranis.

De alguna manera, nos estamos contagiando por un inesperado sentimiento de Comunidad y el potencial que podría tener todo esto.

Lo único que ha hecho falta es descubrir que el mejor modo de manejar Moranis, es no hacerlo.

  • Las redes sociales y plataformas digitales son hoy una herramienta fundamental, pero también un espacio contradictorio para propuestas no comerciales. ¿Cómo gestionáis esa presencia?

Pues oye, con Moranis nos va bastante bien. Creo que hemos dado con una fórmula con la que sentirnos en paz. Sencillamente hemos dicho: “a la mierda”.

Lo curioso es que ambos las usamos a diario. Yo entro a Instagram todos los días y reviso perfiles que me gustan, en los que descubro artistas geniales, eventos e incluso titulares de actualidad internacional. Cualquiera que niegue lo que nos están aportando, o es ciego o es un imbécil.

Nuestro problema es que no conseguimos entender el idioma que parece estar imponiéndose. Claro que somos conscientes de la infinita visibilidad que puede ofrecernos y de su importancia para alcanzar algunos objetivos.

Lo que no nos gusta, es esa presencia imperativa que crece cada día, llegando incluso a condicionar el trabajo de cualquier artista. ¿En qué momento nos hemos convertido en esclavos? ¿Cómo nos han comido tanto la cabeza sin darnos cuenta?

Nos han creado una necesidad tan fuerte, que jugamos su juego incondicionalmente.  Aceptamos que nuestro trabajo sea algo secundario y que merece más la pena invertir nuestro esfuerzo en las redes. Malgastamos recursos y energía persiguiendo amigos imaginarios o publicando fotos y videos que no aportan absolutamente nada. Nos gustan las redes, pero, no tenemos lo que se necesita para sobrevivir. Nos resignamos felizmente a disfrutar lo que tenemos o lo que quede por venir.

¿Qué artistas o influencias han marcado el sonido de Moranis, tanto de manera directa como más subconsciente?

Sin duda, nuestro primer amor compartido fue la escena de rock alternativo de los 90. 

De adolescentes estábamos muy metidos en bandas como Jawbox, Afghan Whigs, Dinosaur Jr., Sonic Youth, Helmet, Alice in Chains o cualquier cosa del estilo.Roy con mayor inclinación hacia grupos más duros, y yo hacía el punk y el noise.

Más tarde, cuando la madurez nos permitió aceptar y valorar otras escenas, la lista se vuelve tan extensa, que no tiene sentido intentar abarcarla. Soy capaz de empezar con Big Black, seguir con Rubén González y terminar con Satie mientras desayuno. Igualmente, si Roy te pasa alguna de sus playlists, vas a pasar de Quicksand a Duran Duran sin darte ni cuenta.

  • Vuestra música transmite autenticidad y búsqueda. ¿Qué queréis que sienta quien os escucha por primera vez?

Lo de autenticidad y búsqueda suena bastante bien. Creo que podría con ello, jajaja.

No creo que todavía tengamos una intención definida, al menos no es algo de lo que hayamos hablado. Hoy por hoy, seríamos felices si logramos trasmitir que Moranis es solo nuestra forma cariñosa de expresar como sentimos la música.

  • ¿Qué próximos pasos tenéis en mente más allá del disco? ¿Conciertos, proyectos paralelos, nuevas colaboraciones?

Estamos preparando el directo, viendo si somos capaces de lograr montar un idea a la que no renunciamos, aún siendo demasiado ambiciosa.

Si ya es difícil girar con un trio, imagínate mover a 10 o 12 personas… Aunque solo sea una vez, nos vamos a dar el gustazo.

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