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BE MY WIFE: “Los conciertos son experiencias catárticas, como una terapia colectiva”
Be My Wife presenta Miami Song, el primer paso de una nueva etapa más experimental, bailable y visual, donde Federico Nessi transforma la oscuridad emocional en una canción de espíritu pop y vocación escénica.
Be My Wife nace como el alter ego musical de Federico Nessi y como una especie de “Big Bang” personal y artístico. ¿En qué momento sentiste que este proyecto tenía que existir y que necesitabas expresarte desde este lugar?
Estudié bellas artes y empecé mi carrera muy metido en la escena artística. La expresión creativa siempre ha sido fundamental en mi vida.
Me mudé a Paris en el 2011 y terminé trabajando como Director Artístico en la moda – un rol que me encanta y que por supuesto satisface en gran parte mi apetito creativo, pero siempre me faltaba ese toque personal. Be My Wife nació por la necesidad de tener algo propio. 100% mío, sin restricciones comerciales ni expectativas de complacer a los demás.
“Be My Wife nació por la necesidad de tener algo propio.”

El 12 de junio publicas “Miami Song”. ¿Qué representa este single dentro de la nueva etapa de Be My Wife y por qué era importante lanzarlo ahora?
El primer álbum (formado de 2 EPS / 8 temas) fue un desarrollo conceptual y con la meta de presentar al proyecto de Be My Wife. Hay variedad en los temas pero siempre con la intención de establecer una base musical y creativa.
Lo desarrollé todo a la vez con un plan de rollout claro y conciso.
Este segundo capítulo de Be My Wife es mucho mas experimental. Tengo un concept definido para lo que será el segundo álbum y varios temas desarrollados, pero me he alejado de esa necesidad de tener todo impecablemente definido de antemano. Estoy dejando que el tiempo, las experiencias y las colaboraciones formen parte del desarrollo de cada tema.
Miami Song es el primer paso en esta dirección y lo estoy lanzando antes del comienzo oficial del verano porque pienso que es un summer hit honestamente..
“Miami Song es el primer paso en esta dirección.”
El proyecto combina goth-pop, post-punk, no wave, industrial, teatralidad y una sensibilidad muy visual. ¿Cómo encaja “Miami Song” dentro de ese universo sonoro y estético?
Miami Song es mi canción más pop hasta ahora. A nivel sonoro, fue muy inspirado los New Romantics y el Blitz Club. Quería lanzar esta nueva etapa con una propuesta divertida y bailable. Quiero ver más gente bailando y menos gente filmando en mis vivos.
En tu música conviven el humor, la ironía, el deseo y la herida emocional. ¿Qué parte de esa dualidad aparece con más fuerza en “Miami Song”?
Miami Song es un tema conceptualmente paradoxal. Habla de Miami, una ciudad tropical y efervescente, conocida por su sabor latino, sus playas y su vida nocturna. Uno asocia el sol y la alegría de vivir con Miami.
Pero la temática de Miami Song es nada que ver.
La escribí durante un mes de pura lluvia cuando no salí de la casa de mis padres. Me pasé mucho tiempo en Miami ayudando a mi madre a cuidar de mi padre que estaba enfermo. La canción habla de la desesperación de estar encerrado y la presión de hacerse cargo de responsabilidades serias.
“La canción habla de la desesperación de estar encerrado y la presión de hacerse cargo de responsabilidades serias.”
Vienes de más de dos décadas trabajando en performance, dirección creativa e imagen. ¿Cómo influye esa trayectoria en la manera en la que compones, grabas y presentas cada canción?
He tenido varias vidas. Be My Wife es una recaudación de todas mis etapas. Aunque hay un elemento de ficción… un personaje que se va desarrollado… todo viene de las experiencias que he vivido.
Be My Wife tiene una identidad muy cinematográfica y cada canción parece pensada también desde lo visual. ¿Qué imágenes, lugares o sensaciones estaban presentes cuando nació “Miami Song”?
Para Miami Song volví a mi vida como un Miami Goth a principios de las años 2000. Muchas noches perdido entre medio de luces estroboscópicas y la niebla de máquinas de humo. Me interesaba más referenciar la noche y lo oscuro de Miami, que lo obvio – el sol, la playa etc. Aunque tiene esa reputación de ciudad alegre y fiestera, también tiene un ángulo muy dark.
En el dossier hablas de rechazar jerarquías artísticas y tratar cada single como una pieza central del proyecto. ¿Sientes que hoy una canción necesita tener su propio universo para poder existir con fuerza?
Sin duda. Todo lo que uno crea merece su propio universo. Es la única manera que sé crear. No me interesa hacer cosas a medias, y si escribo una canción, le doy la misma atención que la precedente y la próxima. Amo a todos mis hijes con la misma pasión.
“Todo lo que uno crea merece su propio universo.”
El nombre Be My Wife remite a David Bowie, al cine mudo y a una idea de paradoja, teatralidad y deseo. ¿Cómo dialogan esas referencias con tu forma de entender la identidad artística?
La verdad que no sé si puedo decir que entiendo mi identidad artística. Es algo en desarrollo permanente. Quizás de ahí me inspiro de Bowie – un camaleón de por vida…
El 10 de julio presentas tu proyecto en Barcelona. ¿Qué puede esperar el público de ese concierto y cómo estás trasladando todo este imaginario visual y sonoro al directo?
La verdad que no quiero prometer nada. En mis vivos hay elementos de improvisación y cada uno es distinto. Lo importante es la conexión con el lugar y el público, y sobre todo estar presente… dejarse llevar. Vivimos en una época que estamos siempre pendiente de lo que hicimos y de lo que tenemos que hacer. Lo único que prometo es hacer todo lo posible para que el público se olvide del mundo externo durante una horita y se pierda conmigo.

“Lo único que prometo es hacer todo lo posible para que el público se olvide del mundo externo durante una horita y se pierda conmigo.”
Tu música parece moverse entre la pista de baile, la confesión emocional y cierta oscuridad elegante. ¿Cómo buscas equilibrar cuerpo, emoción y puesta en escena en tus conciertos?
Be My Wife nació por la necesidad de estar en escena… la expresión emocional lo es todo en este proyecto y los conciertos son la oportunidad de compartir esa emoción con el público. Son experiencias catárticas… como una terapia colectiva.
Este 2026 aparece como un año clave para Be My Wife, con nuevos lanzamientos, gira y música nueva. ¿Qué lugar ocupa Barcelona dentro de este momento de expansión del proyecto?
El concierto en Sala VOL fue el primero que confirmé, asique siento una conexión muy importante con esta noche. También será el estreno de un nuevo desarrollo de como presento las canciones en vivo. Me entusiasma mucho tocar en Barcelona. También será muy especial porque una parte de mi familia estará presente.
Mirando hacia adelante, ¿qué te gustaría que el público descubriera de Be My Wife a través de “Miami Song” y de esta nueva etapa en directo?
Estoy más que nada todavía en la etapa donde me encantaría que el público descubra el proyecto en general jajja. Be My Wife es un proyecto completamente independiente que desarrollo sin sello discográfico, ni manager, ni booker. No es fácil destacarse entre medio de la marea de grupos musicales, sobre todo en una época donde cualquiera puede subir canciones y videos a las redes y plataformas. Espero que la intención y el propósito de Be My Wife le llegue a suficientes para poder seguir tocando en vivo esencialmente.
