La Gramola Kids
CHUMI CHUMA: «Pretendemos hacer música infantil, no infantiloide»
Para los que seguimos a esta banda, os podemos confirmar que ya teníamos contacto con vida extraterrestre. Música traída de las mismas estrellas que disfrutar en una fogata mirando al cielo. Mensajes directos, pero repletos de cuidado y cariño. Y muchas ganas de bailar, de pasárselo bien.
Siempre hablamos de lo importante que es ofrecer música de calidad (sobre todo en directo) a padres que tengan un mínimo de inquietudes musicales, y también podemos confirmar, después de verlos en directo, que esta banda tiene un elenco de artistas detrás de su frontman y su front…alien?
Tuvimos la suerte de verlos en el VivaBoom de este año, y de hablar con Alberto Rodrigo, 50% del proyecto CHUMI CHUMA. Entendemos que eres Chumi… ¿Correcto?
Muy bien deducido. Fantástico.
Vuestro proyecto se caracteriza por la inclusión de un personaje que vino del espacio y apareció en vuestras vidas de repente. Háblanos sobre este maravilloso suceso…
Chuma calló por accidente en un concierto de Vetusta Morla en el Wizink en Madrid. Yo no estaba y, por tanto, no pude conocerlo aún en ese momento, pero si lo conocieron los chicos de Vetusta. Como ellos se fueron de gira por Alemania, se quedó con otros amigos como Leiva o Fuel Fandango por Madrid, hasta su vuelta. Un día por la calle, Chuma iba con David «el Indio», batería de Vetusta y se cruzaron conmigo. Sucedió que comenzó hablar y yo lo entendía perfectamente. Chumi es de otro planeta, y yo soy maño. Él fue el que me bautizó a mí como Chumi, y así surgió el formar el grupo.
Pues que casualidad que cayera justo en un concierto lleno de padres indies dispuestos a darle relevo a los hijos en el mundo festivalero… Entonces decidís acogerlo, pero imagínate que no hubiera parecido nunca… ¿Qué os hubiera motivado a hacer algo así?
Pues el motivo por el que existe este proyecto es un proyecto doble que se convierte en uno solo: mis ganas de hacer música y trasladar afecto y compañía a los pequeños y mayores. A esto es una suerte que se unieran las ganas de hacer lo mismo y divertirse por parte de Chuma. Cuando comienza todo, había habido un tiempo en que no había música de este tipo, dirigida a niños, pero con una orientación que permitiera disfrutarlo también a los padres, de infantiloide a infantil.
¿Y de qué planeta viene Alberto Rodrigo?
Pues vengo del planeta Zaragoza, en la dimensión «Áragon». Siempre me ha gustado la música, pero comencé a tocar cuando me fui a Madrid a estudiar. Comencé a tocar en una banda de versiones country rock, luego monté un grupo con unos amigos que se llamaba Ringo y ya empecé a tocar con grupos más conocidos como Cristina Rosenvinge, Tulsa, Russian Red, Fuel Fandango… y en ese momento, di un paso más y grabamos el disco con Chumi Chuma.
Se siente que vuestro binomio es perfecto, pero… ¿Cómo es ir de gira juntos?
Pues es muy divertido. Yo ya tengo mucha experiencia en lidiar con divas (risas), entonces no me pilla de nuevas casi cualquier capricho. Pero en concreto, de todas, Chuma es la más razonable.
¿Cómo está soportando Chuma el calor en las giras calurosas, como VivaBoom en Almería este verano?
Pues es complicado. El calor no es su mejor amigo, con ese peso y ese pelo, y en alguna ocasión se ha visto obligado a abandonar la escena por ratos para poder coger algo de aire.
Vienes de estilos más clásicos como rock, country, o incluso surf… ¿Qué escucháis en los trayectos en furgo o platillo?
Pues la verdad es que es un poco rollo, pero no escuchamos nada. Es una tradición, cada uno escucha sus cascos, porque también necesitas descansar o hablar con los colegas. Una cosa que si sucede, que viene de la época pre-internet, es que tenemos sesiones de contar chistes, que es una costumbre ya casi analógica. Tenemos dos miembros en la banda que son auténticas metralletas, y que pueden estar cuarenta minutos en los que la primera media hora te ríes, y los otros diez les maldices porque no paran.
¿Soléis tener el mismo elenco de miembros o vais variando?
Intentamos que no varíe, pero al final tiene que variar. En VivaBoom estuvimos la alineación titular.
Chuma decidió quedarse a vivir en nuestro planeta. Como tiene posibilidad de comparar, seguro que alguna vez te ha comentado cómo cree que estamos tratando nuestro planeta.
Si te digo la verdad, Chuma adora la naturaleza y le encanta ver como todo el mundo se porta bien con ella, pero no hablamos de cosas tan serias, la verdad. Él se centra más en la parte positiva que supone disfrutar de ella y que, para ello, hay que cuidarla.
Es un hedonista…
Por supuesto. El helado de moco será su perdición.
Además de que vuestra propuesta es galáctica e interplanetaria, ¿Qué os diferencia de la variedad que tenemos en el panorama y sus múltiples propuestas de nivel?
Pues cada uno intenta hacerlo de la mejor manera posible, y no sabría decirte desde dentro, así que… te la reboto a ti! La parte que mejor funciona tiene mucho que ver con que, como cita nuestro segundo libro «Ser raro no es nada malo» cada uno es diferente y especial, y que más que intentar evitar esa diferencia, debemos aprovecharla para aportar algo a los demás que solo puedes tú puedes aportar desde tu corazón.
Vuestra producción y composición es de una gran calidad, y los estilos son muy atractivos para un público adulto de determinadas inquietudes musicales. La clave quizás es que trae un proyecto muy cuidado, con una dirección muy clara. ¿Quién se encuentra en la torre de control a los mandos?
Se podría decir que yo, pero no solo. Las canciones las he producido yo, y es donde menos influencia exterior hay. Todo sale de una manera muy natural, porque hago lo que me gustaría escuchar a mí. Son las letras lo que captan la atención de los niños, en un tono divertido; y luego la parte musical puede atraer más a adultos, con un disco bien producido , con diferentes estilos bien desarrollados. La experiencia de escucharlo también debe ser valiosa, lo mismo que en los conciertos. Se agradece que haya músicos (que sean buenos y tocan bien, mejor aún) que toquen en directo y que haya algo más elaborado que un playback y bailes, por lo que intentamos cuidarlo todo para que sea una gran experiencia en familia. Y eso es lo fantástico.
Luego está la otra parte, la parte del mensaje. Algunos son mensajes simples y directos, que van a dejar «poso» en la mente de los peques.
Todo se hace con mucho cariño, de la manera más provechosa para ese niño, que será un adulto. Las canciones intentan ser de provecho, pero sin ser una «matraca», es decir, que sean divertidas y ligeras. Lo más importante para mí es transmitir una afecto y cariño que llegue a adultos y niños, deben de notar que son bienvenidos en este mundo y que les demos confianza para surfear, si hace falta, las pequeñas olas de la vida con algo de cimientos.
Prácticamente, todas tus canciones son muy movidas, salvo la balada country de campamento para ir a dormir, «La balada del cowboy».
Sí, porque en general, creo que los niños disfrutan más con las rápidas. Las lentas les aburren un poco. Pero esta canción concretamente es una postal, intenta recrear una imagen muy clara para que te teletransporte ahí, lo que cuando eres niño es más fácil. Es mi favorita, pero curiosamente es la que a los niños más movidos les gusta menos. A Chuma, sin embargo, le gusta más la marcha, por lo que la tendencia siempre es a mover el esqueleto.
Al ver los últimos singles, veo que no tenéis nada relativamente nuevo. Habéis grabado vídeos, promovido los libros, pero no hay canciones desde entonces (2020). ¿Se vienen cositas?
Se cosan vienitas. Ya se verá.
¿En los directos estáis desvelando alguna sorpresa?
Normalmente, como el concierto tiene duración limitada, solemos tocar el repertorio clásico para que todo el mundo escuche su canción favorita, por lo que no metemos canciones que no se conozcan.
Os vimos en Vivaboom, bailamos y gozamos. ¡Esperamos volver a hacerlo en cualquier rincón del universo en un futuro cercano!
