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Carmesí: “Tiro al plato es el momento de mi vida en el que más consciente he sido de la importancia real que tiene hacer canciones”
Carmesí presenta Tiro al plato, un álbum que abre de forma irónica y valiente para trazar un viaje hacia dentro y disparar hacia fuera. Entre la ansiedad y el alivio, el minimalismo y el maximalismo, las canciones buscan abrigo y verdad, con “Tú solo dime” y “Día triste” conversando entre sí en el directo. Las colaboraciones con Shinova y Victorias suman fuerza y diálogo, mientras la edición física recupera el cuidado por el objeto. Un paso al frente que prioriza la calma, los vínculos y la intuición.
Para empezar: hablas de “apuntar hacia dentro para poder disparar hacia fuera”. ¿Qué imagen concreta te ayudó a aterrizar esa idea en el disco?
Todo este universo empezó a tener forma a raíz de la canción homónima del disco, “Tiro al plato”, en la que surgió el concepto que sentía que podía definir toda la identidad sonora y visual del álbum. Fue una canción que salió del tirón y representaba muy bien la imagen de constancia, la ilusión por perseguir algo y saber atravesar los obstáculos que siempre hay en cualquier proceso. Después fueron las propias canciones del disco, en su conjunto, las que me dieron la solución al sentido de lo que estaba haciendo: un viaje introspectivo en el que me conocía a mí misma como nunca antes, enfrentándome al espejo y haciendo así música sin pretensiones, simplemente para expresarme y sacar eso hacia fuera.
“Lo importante no está fuera, sino dentro: en ti, en tus vínculos, en tu calma.”
—Carmesí
“Tiro al plato” abre el tracklist. ¿Por qué tenía que ser la puerta de entrada y qué escenario emocional plantea para lo que viene después?
Sinceramente, tenía que ser la puerta de entrada porque me parecía irónico abrir un trabajo de este tipo diciendo que “no sé si me lo quiero dejar”. A nivel conceptual me parecía una masterpiece; incluso será el tema que abra los shows en directo. Al final es una apología de lo hostil que puede ser la industria de la música —y, realmente, cualquier otro ámbito que te apasione—, y me parecía un punto de partida muy interesante para continuar con ese abrazo de “Día triste” y todo el transcurso de emociones que te llevan a la idea de que lo importante no está fuera, sino dentro: en ti, en tus vínculos, en tu tranquilidad emocional y en reconciliarte con todo lo que llevamos dentro.
Dices que estas canciones buscan calmar la ansiedad propia y la de quienes te rodean. ¿Cómo se tradujo eso en decisiones de letra y arreglos durante la grabación?
Realmente nunca se tradujo de forma explícita, porque esa intención de calmar la ansiedad propia y la de los demás aparece a posteriori. Cuando compongo, simplemente intento transitar mi propia ansiedad —que ya es bastante—, pero supongo que se refleja en el cuidado y el cariño con el que escribo la letra y en la manera que tengo de hablarme a mí misma en primera persona, o en segunda persona cuando intento salirme un poco de ahí. Como consecuencia, los arreglos siempre intentan acompañar esa sensación de alivio, de abrazo; a veces desde el minimalismo y, en otras, desde el maximalismo, según lo que necesite cada canción y siempre supeditado a que el mensaje llegue.
“Esta canción fue la señal de que iba en la dirección correcta.”
—Carmesí
“Tú solo dime” fue el primer single (marzo de 2025). ¿Qué aprendiste de ese lanzamiento que aplicaste a los siguientes adelantos?
Me di cuenta de que quizá no estaba del todo alineada con los últimos lanzamientos que había hecho. Cuando lancé “Tú solo dime” sentí una ilusión, una emoción y una seguridad que necesitaba; empecé a entender que estaba haciendo un cambio de rumbo hacia otro lugar. Cualquier proceso creativo es una evolución compuesta de etapas y, entre que una termina y empieza otra, hay momentos de duda y confusión —ni siquiera eres consciente de que te está sucediendo—. Esta canción fue para mí la señal de que estaba en la dirección correcta, y lo sigo sintiendo a día de hoy, que no es poco.
“Día triste” (segundo single, septiembre de 2025) llega con otro pulso. ¿Qué diálogo buscabas entre ambos temas y cómo se complementan en directo?
Buenísima pregunta, porque literalmente estas dos canciones tienen una conversación entre ellas en directo y, aunque ambas hablan de tristeza y ansiedad, el punto de vista cuando las escribí era muy diferente. “Tú solo dime” la escribí para aliviar el dolor de una persona a la que quiero mucho, y “Día triste” la escribí para aliviar mi propia tristeza. Es bonito que cualquiera pueda sentirse identificado con ambas, y que cualquiera de las dos pueda ser ese abrazo que necesitaba la persona protagonista de “Tú solo dime” o el mío propio en “Día triste”.
“El directo es el lugar donde todo se conecta y vibra de verdad.”
—Carmesí
Colaboras con Shinova en “Modo no molestar” y con Victorias en “El accidente”. ¿Qué pedías a cada colaboración y cómo influyeron en el lenguaje del disco?
En “Modo no molestar”, la canción respiraba un aire tan diferente al resto que necesitaba una voz con potencia y fuerza: Gabriel de la Rosa era mi apuesta ideal, además de ser alguien a quien admiro desde hace tiempo y con quien estamos en contacto a distancia. En “El accidente” la energía era distinta, algo más distendida y con un diálogo entre dos personas; la voz de Ire fue el equilibrio perfecto para plantearnos la pregunta de la canción: en una situación crítica de tu vida, ¿a quién llamarías?
El álbum llega en noviembre de 2025 con distribución Sony Music. ¿Cómo condiciona ese calendario y esa distribución la estrategia de comunicación y la gira?
La realidad es que a día de hoy soy una artista bastante independiente. En el caso de Sony, son guía y experiencia para los lanzamientos digitales, pero el resto del calendario y la estrategia los gestiono por mí misma. Siempre intento que se adapten al ritmo del disco, de las canciones y al mío propio, por lo que iré anunciando pronto las ciudades por las que viajará toda esta locura.
Piensas en una comunidad activa entre el indie y el pop. ¿Qué canales te funcionan mejor para contar el contexto de las canciones sin perder matiz?
Siempre dudo de si realmente es útil contar el contexto de las canciones —aunque reconozco que me apasiona—, pero también siento que es bonito que cada persona pueda plasmar su propia movida en cada tema. Mi manera favorita de poner ese contexto es el directo: es donde todo se conecta y la gente puede vibrar con cada emoción que atraviesa el disco en vivo.
Has pasado por festivales como Sonorama, Santander Music, Cooltural o B-Side, además de gira de salas. ¿Qué aprendiste de este recorrido y cómo ha influido en tu crecimiento como artista?
Cada experiencia me enseñó algo diferente: desde gestionar la gira, contar con las personas adecuadas y cuidar el ambiente de convivencia —que para mí es súper importante—, hasta aprender a disfrutar en el escenario y dejar la ansiedad a un lado para conectar con las canciones. He recorrido tantos escenarios que todo eso ha influido en mi manera de componer desde el minuto uno, en casa: intento hacerlo sin dejarme arrastrar por la idea del lugar donde se interpretarán, porque quien conecte con las canciones lo hará sea cual sea el escenario o el aforo.
Con Deshielo (2020) cuidaste mucho el empaque del CD —era como una caja de congelados, muy original—. ¿Habrá sorpresas en este nuevo trabajo? ¿Qué habrá en formato físico para Tiro al plato?
Gracias por la pregunta, porque Deshielo es mi gran olvidado de puertas para afuera, y para mí fue mi primer álbum y fue súper especial. Pertenece a otra etapa y a otro momento musical, pero cuidé hasta el mínimo detalle y ese packaging fue memorable en mi carrera. Como no había vuelto a sacar nada físico desde entonces, te aseguro que todo lo que he inventado —toda la locura que se va a publicar con este trabajo— está cuidado al mínimo detalle y, por supuesto, la edición en CD tiene su propia fantasía conceptual. Solo daré una pista: el diseño está hecho de cerámica.

Durante el proceso, ¿hubo un libro, una película o una rutina no musical que te ayudara a “enfocar la mirada en ti misma”?
Este año he pasado por todo tipo de fases: he estado de gira, me he encerrado en mi pequeño estudio durante tres meses haciendo canciones que sintiera que realmente merecían la pena… Según el momento, he tenido una rutina diferente. En la fase compositiva, algo que me ha ayudado mucho —sobre todo cuando me veía más perdida o con demasiadas dudas— fue el libro El acto de crear, de Rick Rubin. Lo tengo al lado del escritorio. Era curioso: siempre que leía el capítulo que tocaba, lo que trataba estaba directamente conectado con el momento creativo en el que estaba atascada.
Para cerrar: ¿qué significa este nuevo paso al frente en la carrera artística y personal de Carmesí?
Tiro al plato es el momento de mi vida en el que más consciente he sido de la importancia real que tiene hacer canciones: desde el instante en que empiezo a componer en casa hasta que finalmente se masteriza y se prensa en vinilo. Ser consecuente con ello, con su significado, y estar en paz conmigo, con mi proceso creativo y con mi intuición.
