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Vetusta Morla se maquilla de Lynch con "Te lo digo a ti"

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Es complicado analizar una canción de Vetusta Morla sin parecer pedante y subversivo, o por lo menos hasta ahora. Siempre se han caracterizado por la sucesión de ritmos etéreos y no extremadamente complejos pero sí con matices que muy pocos saben utilizar sin caer en el aletargamiento musical… (Creo que he quedado pedante).

«Te lo digo a ti» revoluciona el sonido de Vetusta Morla, encontramos nuevos matices, más potencia, más amplificadores y trucos de micro para aderezar este canto a la sublevación. Pequeños toques que recuerdan al Power pop de los Nine Inch Nails… una gozada de 2:27 min. Todo este coctel mágico y maravilloso es una mezcla de locura-genialidad-esperpento de nuestro director más Lynchiniano: Nacho Vigalondo. Solo él es capaz de meter a Lolita Flores y a Nacho vegas en una canción de Vetusta Morla. El videoclip bien podría considerarse un micro spin-off de Twin Peaks. Su manera de ver la realidad está a otro nivel.

Es curioso que una de las pocas canciones en las que Vetusta Morla dejan a un lado sus letras oníricas y metafóricas para dar un mensaje alto y claro, lo aderezan con la locura transitoria de Nacho. Un tema que se adapta a esta realidad tan confusa ante las decepciones que nos llevamos día a día en nuestro alrededor, con la sociedad y la clase política. Un golpe sobre la mesa para poner las cosas en su sitio.

Sin duda «Te lo digo a ti» es un digno single para abrir boca de este nuevo disco, es imposible describir con palabras las ganas de volver a paladear nuevos temas de una de nuestras bandas favoritas.

Chapó.

 

 

Un pequño bonus track: Vigalondo cosechó fama inernacional con este cortó que nos dejó a todos sin palabras:

Totana, 1984. Crecí entre cassetes de los Pecos y Fórmula V. Mis oídos se curtieron a base de Rap, Rock, Shoegaze o Metal, y me muevo sin problema del Indie a la copla o del Thrash a la clásica. Al final, no importa el género: lo que cuenta es que la canción merezca la pena. Formo parte del sello murciano La Semilla Mgmt, donde trabajo como consultor y social media, ayudando a grupos emergentes a crecer y a darle chispa a su comunicación digital. Mi otro yo se dedica al marketing y también escribe: publiqué dos novelas, La luna roja de Siberia y Omega, el ángel caótico. Soy fan declarado de la peor ciencia ficción, devoro pelis de serie Z y colecciono vinilos de forma compulsiva: de Nino Bravo a Marilyn Manson. Para mi madre, sigo siendo “un caso perdido”