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Miss Caffeina: “No quisimos un disco conceptual, pero acabó siendo temático: el mapa emocional de un duelo.”

Con “Buenasuerte”, Miss Caffeina firma un trabajo más introspectivo y emocional, donde la voz toma el primer plano y cada tema funciona como una escena cinematográfica de un mismo proceso de duelo.

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Juanmi López: “Argumento de mierda” es una de las canciones más crudas y directas que habéis publicado. ¿Qué sentisteis al grabarla “en caliente”, sin filtros ni metáforas?
Miss Caffeina: Desde que se compuso hubo momentos en los que conectamos muchísimo con ella: grabando las voces en casa de Pablo y, hace poco, tocándola por primera vez en Málaga en acústico. Es la balada más balada del disco y, dentro de las fases del duelo del álbum, quizá la más dolorosa: no se ve luz al final todavía.

Juanmi López: ¿Fue la primera canción que marcó el tono del álbum?
Miss Caffeina: Sí. Tras parar la gira anterior, sabíamos que íbamos a escribir sobre lo mismo una y otra vez porque lo necesitábamos. Cuando enseñamos las maquetas, todo apuntaba a un disco temático —no conceptual premeditado— sobre un momento vital muy concreto y sus fases.

Juanmi López: El enfoque emocional es muy cinematográfico: cada tema parece una escena. ¿Cómo construisteis esa narrativa?
Miss Caffeina: El duelo tiene fases y estados muy distintos; eso abre puertas a tempos y producciones muy diferentes. En el estudio pensábamos en imágenes: “esto suena a las 7 de la mañana, en la discoteca, cuando estás pasado y el mundo va por otro lado”. Esas imágenes nos guiaban para producir cada escena-canción.

La voz tenía que ir muy delante: aquí se está contando algo importante.”

Juanmi López: ¿Qué papel ha tenido Pablo Rouss en el sonido?
Miss Caffeina: Ha sido clave. Veníamos de cuatro años trabajando con Martín y queríamos sangre joven. Pablo puso la voz muy delante, porque aquí se está contando algo importante. También trabajamos mucho las melodías vocales y los recursos con la boca (beats, instrumentos simulados) que cobran mucho protagonismo.

Juanmi López: Da la sensación de que en este disco “mueven más las palabras que la música”.
Miss Caffeina: Ese giro nos apetecía. El álbum es diverso en formas, pero homogéneo en concepto: “Argumento de mierda” sería la más balada; “Intemperie” también es balada, pero más épica; hay cortes más cercanos al techno o al trance desde un lugar no festivo, sino introspectivo.

Juanmi López: ¿Cómo elegisteis el repertorio? ¿Hubo descartes?
Miss Caffeina: Muchos. Fuimos grabando y preguntándonos qué le faltaba al puzzle: “¿demasiado drama? metamos humor”, “¿falta algo que rebaje?”. Las que no entraron seguramente se pierdan: si no están es por algo y, cuando llegue el momento, preferimos escribir nuevas.

“No quisimos un disco conceptual, pero acabó siendo temático: el mapa emocional de un duelo.”

Juanmi López: ¿Cómo fue componer “desde la herida abierta”?
Miss Caffeina: Paradójicamente, más fácil. Escribir en caliente te sitúa de lleno en el lugar y el momento. Casi como un diario. Solo “Dinamarca” mira un poco más desde fuera, pero el resto sale de lo que estábamos viviendo entonces.

Juanmi López: ¿Qué os gustaría que encuentre el público en Buenasuerte?
Miss Caffeina: Que les guste, claro, pero sobre todo que se sientan acompañados. Mucha gente conecta con la balada y el drama aunque no esté pasando por ello en ese instante. Ojalá el disco haga compañía desde lo sonoro y lo emocional.

Juanmi López: Venís de ser muy asociados a lo bailable. ¿Da vértigo el giro más serio/introspectivo?
Miss Caffeina: Es el disco que tocaba ahora y estamos muy cómodos. Siempre hay incertidumbre por cómo reaccionará la gente, pero si eres honesto, se nota. Miss Caffeina sigue estando ahí; esto es una página más.

Juanmi López: ¿Planes de directo?
Miss Caffeina: Gira de salas (10 ciudades) —el 30 estaremos en Sala Mamba, Murcia— con mucho cuidado visual, danza y un punto de teatralidad. Después, festivales de verano. Queremos dar un poco más dentro de nuestras posibilidades y que se note ese mimo.

Totana, 1984. Crecí entre cassetes de los Pecos y Fórmula V. Mis oídos se curtieron a base de Rap, Rock, Shoegaze o Metal, y me muevo sin problema del Indie a la copla o del Thrash a la clásica. Al final, no importa el género: lo que cuenta es que la canción merezca la pena. Formo parte del sello murciano La Semilla Mgmt, donde trabajo como consultor y social media, ayudando a grupos emergentes a crecer y a darle chispa a su comunicación digital. Mi otro yo se dedica al marketing y también escribe: publiqué dos novelas, La luna roja de Siberia y Omega, el ángel caótico. Soy fan declarado de la peor ciencia ficción, devoro pelis de serie Z y colecciono vinilos de forma compulsiva: de Nino Bravo a Marilyn Manson. Para mi madre, sigo siendo “un caso perdido”