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Eat me, Drink me: el disco más lujurioso y oscuro de la historia, 10 años después

Se cumplen 10 años del lanzamiento de uno de los discos más importantes de mi vida y no podía dejar pasar la oportunidad de compartirlo con todos vosotros.

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Supongo que nos pasa a todos, conforme nos vamos haciendo adultos, medimos el tiempo a través de los acontecimientos importantes que marcan nuestra vida. Miras atrás y ves que todo queda muy lejos, tu niñez, adolescencia, madurez… en mi caso, no sé si es por mi falta de madurez, pero mido esos momentos en discos. Los EPs que se lanzan y me marcan profundamente se quedan como puntos de inflexión que siempre recuerdo, y que con certeza, jamás olvidaré.

Es el caso del disco Eat me, Drink me, de Marilyn Manson. El 5 de Junio de 244dbfd575f364ce7ba44124c37fef07f007, salió el álbum que marcaría un antes y un después en mi vida, once canciones, que sin saberlo marcarían el ascenso y caída de mi existencia.

Eat me drink me está inspirado en el famoso cuento (para nada infantil) Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol. En el disco retrata su ruptura con la nívea y exuberante pin-up Dita Von Tesse, para después ser rescatado por la jovencísima “Lolita” Evan Rachel Wood (la cual, también se hartó y lo abandonó poco después).

E aquí mi fascinación ante la oscura y lujuriosa If I was your vampire, una oda al vampirismo que relata la historia de alguien que tiene que matarte para poder vivir juntos eternamente. La necesidad de dejar todo lo terrenal para dar paso al amor eterno, simplemente una magnifica poesía visceral. El poder de las guitarras de Tim Skold, favorecen una ambientación angustiosa, a la par que sensual. Podría decir que esta canción está en mi TOP 3 de imprescindibles.

Recomendación friki: Escucha la canción por la noche, ponte unos buenos auriculares y cierra los ojos. La cantidad de sonidos que descubrirás son una gozada.

Putting hole Happiness es otra de las maravillas musicales de este álbum, no solo porque tenga un estribillo brillante y una estructura bien organizada, sino porque para mí tiene uno de los mejores solos de guitarra de la historia (que no se asusten los puristas, lo voy a explicar).

Un punteo debe transmitir emociones, no solo debe ser bueno por lo rápido y preciso sino porque debe estar bien integrado en la canción. No me diréis que no habéis escuchado mil punteos metaleros que solo servían para oxigenar el ego del guitarrista y que no pintaban nada en la canción… pues este no es el caso:

Otra maravilla es Heart Shapped Glasses, la historia de un hombre adulto que es seducido por la belleza pura de una LOLITA, es la historia de autodestrucción que te

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Dita von Teese / Evan Rachel Wood

puede rescatar del pozo para lanzarte por el precipicio. He de reconocer que cuando la escuché por primera vez me resultó un poco traumática. Recuerdo que su anterior disco The Golden age of Grotesque, obra inspirada en el horror del Nacismo, el Vodevil, y con Dita Von Teese como eje central tenía un sonido más pesado, era una evolución desde Antichrist Superstar y ese Eat Me Drink me rompía con todo aquello.

Podría hablar de más temas de este disco, pero hare un post tan largo que seguro no lo leerías. Personalmente creo que todas las canciones son dignas de mención y de estudio, para comprender que hay luz tras la oscuridad y que siempre hay un motivo para salir adelante.

Totana, 1984. Crecí entre cassetes de los Pecos y Fórmula V. Mis oídos se curtieron a base de Rap, Rock, Shoegaze o Metal, y me muevo sin problema del Indie a la copla o del Thrash a la clásica. Al final, no importa el género: lo que cuenta es que la canción merezca la pena. Formo parte del sello murciano La Semilla Mgmt, donde trabajo como consultor y social media, ayudando a grupos emergentes a crecer y a darle chispa a su comunicación digital. Mi otro yo se dedica al marketing y también escribe: publiqué dos novelas, La luna roja de Siberia y Omega, el ángel caótico. Soy fan declarado de la peor ciencia ficción, devoro pelis de serie Z y colecciono vinilos de forma compulsiva: de Nino Bravo a Marilyn Manson. Para mi madre, sigo siendo “un caso perdido”