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Bisagra: “La melancolía y la rebeldía están muy relacionadas, ya que ambas son respuestas al malestar”

Desde Granada, con melancolía, ruido y espíritu DIY, Bisagra vuelve con un nuevo single que lo dice todo desde el título: “Patina o muere”. Más cercanos al shoegaze y al dream pop, pero con los pies bien plantados en la escena underground que los vio crecer, el dúo granadino habla con La Gramola Encendida sobre su evolución sonora, la tensión entre libertad y rutina, y el valor de seguir caminando —o patinando— a su ritmo.

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“Patina o muere” suena como una declaración de intenciones. ¿Cómo nació esta canción y qué emociones queríais capturar con ella?

Bisagra nos conocimos patinando en las calles de Granada hace ya un tiempo. Con la edad, los dos nos liamos con los trabajos, familia y la música y, por la falta de tiempo, dejamos de patinar tan asiduamente, pero seguimos con las mismas ganas y ligados a la escena y la cultura skate.  “Patina o muere” va de eso, de las ganas de patinar más (disfrutar más) y trabajar menos.

El tema habla de una juventud que se resiste a perderse en la rutina adulta. ¿Hasta qué punto esa tensión entre libertad y obligación atraviesa vuestra música?

Bisagra es esa válvula de escape de nuestros trabajos y vida monótona. En Bisagra hay libertad total, ya que no dependemos de nadie, sino de nosotros mismos.  

Habéis producido, grabado y masterizado el single de forma completamente DIY. ¿Cómo ha sido ese proceso y qué os aporta el control absoluto del sonido?

Con los otros discos grabábamos las maquetas de las canciones en el local de ensayo y después las regrabábamos en el estudio a más calidad con un ingeniero de sonido y productor. Con el tiempo hemos aprendido a grabar y producir nuestras canciones de una manera más profesional y creemos que el sonido que hemos alcanzado con las nuevas canciones nada tiene que envidiar al resultado de un estudio profesional. Hemos tardado más tiempo, pero hemos aprendido mucho en el proceso y estamos muy orgullosos con el resultado.

En esta nueva etapa os acercáis más al shoegaze y al dream pop. ¿Qué os atrae de estos géneros y cómo los habéis integrado en vuestra identidad sonora?

Nos atraen mucho estos dos géneros musicales, sobre todo las atmósferas de guitarras y de sintetizadores y las melodías y voces muy ambientales que hacen meterte en una espiral lisérgica (risas). 

Después de varios discos y un EP, ¿qué ha cambiado en Bisagra desde “La Travesía” hasta este nuevo trabajo?

En “La travesía”, que fue el primer disco, Bisagra era más simple y más “punk”. Las bases rítmicas se repetían con “loops” y las letras eran bastante sencillas. Creo que ahora, aunque seguimos con la misma filosofía a la hora de componer, hemos mejorado con las letras y la música en general.    

Granada tiene una escena underground muy viva. ¿Cómo os ha influido formar parte de ese ecosistema creativo?

Imaginamos que al formar parte de una escena musical, como la de Granada, que es muy dinámica, te fuerza a intentar superarte y a avanzar como grupo. Siempre hemos tenido el apoyo de muchas personas que forman parte de esta escena en Granada y les estamos muy agradecidos.  Aparte que, además de en Bisagra, tocamos en otros grupos granadinos como son Srta. Truenonegro o Crisanteemos, lo que hace que nos influenciemos unos a otros de forma recíproca.

“Nos atraen mucho el shoegaze y el dream pop… esas atmósferas de guitarras y sintetizadores que te meten en una espiral lisérgica.”

La melancolía y la rebeldía conviven en “Patina o muere”. ¿Sentís que esa dualidad es una constante en vuestro discurso artístico?

Si. La melancolía y la rebeldía están muy relacionadas, ya que ambas son respuestas al malestar y la insatisfacción.

¿Cómo planteáis vuestro próximo álbum? ¿Qué podemos esperar en cuanto a sonido, concepto o letras?

Estará compuesto de 12 canciones, algunas más indies y otras más electrónicas en donde evolucionamos hacia un sonido más atmosférico, más shoegaze y dream pop. No hay un concepto definido en las letras, pero como ya hemos avanzado la melancolía y la rebeldía están muy presentes jaja.

Vuestra mezcla de electrónica, psicodelia e indie-pop es bastante singular. ¿Qué artistas o referencias os han inspirado últimamente?

Grupos como Porches, DIIV, Corridor, Deeper…  

Habéis tocado en festivales y compartido escenario con nombres internacionales. ¿Qué experiencias en directo os han marcado especialmente?

Todos los conciertos son diferentes y se aprende de ellos, siempre nos gusta ver cómo es el show con los que compartimos escenarios, se aprende mucho de cómo consiguen el sonido en directo, cómo es la puesta en escena…una fecha especial fue compartir escenario con The Jayhaws, banda muy importante y pionera del indie-rock americano. Fueron muy simpáticos después en el backstage. 

“En Granada la escena musical es tan dinámica que te obliga a superarte. Además, tocamos en otros grupos, y eso genera una influencia recíproca muy rica.”

¿Cómo vivís la evolución del panorama indie en España y qué lugar creéis que ocupa Bisagra en él?

La música siempre está en continua evolución. Parece que el término “indie” es ya casi despectivo porque lo utilizan bandas que realmente ya no son “independientes”. En ese sentido nosotros nos consideramos siendo totalmente independientes. Nos gusta jugar en esta liga más underground en la que todo es más terrenal.   

Para terminar: si tuvierais que definir con una imagen o metáfora lo que representa esta nueva etapa de Bisagra, ¿cuál sería?

Quizás la imagen de la tortuga, que con paso lento, pero firme sigue su camino (risas).  

Totana, 1984. Crecí entre cassetes de los Pecos y Fórmula V. Mis oídos se curtieron a base de Rap, Rock, Shoegaze o Metal, y me muevo sin problema del Indie a la copla o del Thrash a la clásica. Al final, no importa el género: lo que cuenta es que la canción merezca la pena. Formo parte del sello murciano La Semilla Mgmt, donde trabajo como consultor y social media, ayudando a grupos emergentes a crecer y a darle chispa a su comunicación digital. Mi otro yo se dedica al marketing y también escribe: publiqué dos novelas, La luna roja de Siberia y Omega, el ángel caótico. Soy fan declarado de la peor ciencia ficción, devoro pelis de serie Z y colecciono vinilos de forma compulsiva: de Nino Bravo a Marilyn Manson. Para mi madre, sigo siendo “un caso perdido”