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Milk: «la idea siempre fue la de sacar el mejor resultado posible con los recursos que tenemos, y creo que eso lo hemos logrado. «
Milk presenta a «Kenny», un influencer conspiranoico que critica la post verdad y las redes sociales. La banda busca generar impacto y reflexión, utilizando la música como herramienta de crítica social. Su nuevo álbum, «Dumb Apocalypse», es un concepto ambicioso que fusiona punk post apocalíptico y grunge, con influencias de los 90 y 2000. Milk destaca la importancia de la experiencia en vivo y la conexión humana en un mundo dominado por algoritmos y desinformación.
- «Kenny» es un personaje que representa la figura del influencer conspiranoico. ¿Qué os inspiró a crear este personaje y qué mensaje queréis transmitir con esta canción en relación con el mundo de la post verdad y las redes sociales?
Creo que la idea principal es que hoy en día cualquier persona tiene acceso a mucha información, y que el criterio para que cualquier información llegue a más gente es si esta genera un impacto que se traduzca en interacciones.
En ese contexto es donde personajes como Kenny que creen genuinamente en ideas polémicas se vuelven herramientas útiles para personas con poder que se benefician de ello.

- El single se presenta en un contexto de «punk post apocalíptico y grunge». ¿Cómo creéis que la música y el arte pueden servir como herramientas para criticar y reflexionar sobre la realidad actual?
Pues la verdad es que nosotros intentamos por todos los medios que la gente se quede con las ideas que proponemos, no solo con la parte musical. Pero a veces resulta un poco difícil, por la barrera del idioma a veces, y otras simplemente por el funcionamiento del algoritmo y de las herramientas actuales. Pero como ya comentamos, un poco de polémica siempre ayuda, quizás aún estamos siendo demasiado sutiles…jaja
Para este nuevo álbum incorporaremos pistas de samplers y los coros, y nos gustaría empezar a trabajar también con proyecciones, para hacer llegar también el mensaje al público y que se sientan más inmersos en la experiencia.
- En un mundo dominado por algoritmos y la desinformación, ¿qué papel creéis que juega la música y el arte en la búsqueda de la verdad y la conexión humana?
Creo que cada vez más la música, y sobre todo, la experiencia del directo, jugarán un papel crucial en ese sentido, es una necesidad básica humana y talvez una de las últimas fronteras de resistencia donde la inteligencia artificial no podrá sustituir a la conexión real entre seres humanos. No me extrañaría que algún día pudiera llegar a considerarse una actividad delictiva.
- «Punk apocalíptico» es una etiqueta que define vuestro sonido. ¿Cómo describiríais vosotros mismos la evolución de Milk desde «Escape From Dead Planet» hasta «Dumb Apocalypse»?
Somos una banda en constante evolución. De la banda que empezó las grabaciones de EFDP solo quedé yo, fue un álbum un poco Frankenstein, pero sentó la base del proyecto. Con la entrada de Ramón a los teclados, nos centramos mucho más en los sintes y con la formación nueva acabamos de desarrollar un sonido y una identidad propia
Ahora mismo, aún sin publicar el álbum, tenemos a Maju Vulgaris que llega para sustituir a Ramón a las teclas, y con ella grabamos el “Dumb Choir”. El coro de voces que grabamos nosotros mismos y que terminará de dar el toque épico y apocalíptico al álbum.
- Ricardo Portmán destacó la intensidad de vuestros conciertos. ¿Qué elementos consideráis clave para crear esa experiencia en vivo que ha dejado tan buenas impresiones?
Nuestro directo tiene mucha intensidad, es muy visceral, creo que ahí mucha gente entiende mejor nuestra propuesta, creo que es más punk que el álbum. Para este nuevo álbum incorporaremos pistas de samplers y los coros, y nos gustaría empezar a trabajar también con proyecciones, para hacer llegar también el mensaje al público y que se sientan más inmersos en la experiencia.
- «Dumb Apocalypse» se presenta como un álbum conceptual con guiños a Ziggy Stardust. ¿Qué os inspiró a crear una narrativa tan ambiciosa y cómo la habéis adaptado a los tiempos actuales?
El concepto surgió de manera natural, la temática apocalíptica y distópica siempre estuvo presente, la mayoría de las canciones estaban hechas hasta que un día tenía insomnio y empecé a atar cabos hasta que me di cuenta de que esas canciones estaban contando una misma historia. Después solo tuve que dejarme llevar un poco y la historia acabó tomando unas proporciones bastante épicas.
- ¿Cuáles son vuestras mayores influencias a la hora de componer y crear vuestra música?
Nuestras influencias son mayoritariamente de los años 90 y 2000. Básicamente, creo que lo que nos fascina de esa época es el hecho de que un movimiento contracultural llegase a ser tan popular, con todas las contradicciones que eso implica. Y no podemos evitar estar constantemente intentando volver a ese momento histórico.
- El formato de revista de cómic para vuestros álbumes es innovador. ¿Cómo se fusiona la narrativa visual con la música en «Dumb Apocalypse»?
Todo surge con nuestra colaboración con el artista murciano “Van Saiyan”. Yo buscaba ese estilo de cómic vintage de los años 50 que, de alguna manera, nos transporta a esos años dorados del sueño americano, el contraste de retratar la decadencia de nuestra civilización con ese estilo me parece que encaja perfectamente con nuestro mensaje y nuestro sarcasmo, y el estilo de Van Saiyan nos va como un guante.
Y si, yo creo que necesitamos ese tipo de alternativas de formato, y la respuesta que hemos tenido hasta ahora ha sido siempre super positiva, así que la idea es seguir por ese camino y animar más bandas a hacerlo.
Después de casi dos años desde «Calentando», regresáis con un single lleno de rabia y locura. ¿Qué emociones y mensajes queréis transmitir con este nuevo material?
Es una de las canciones más directas del album. Creo que rabia y locura es un buen resumen de lo que transmite el tema, y es bastante acorde con el perfil de líderes mundiales que tenemos hoy en día.
- La incorporación de Maju Vulgaris a las teclas y segundas voces marca una nueva etapa para la banda. ¿Cómo ha influido su presencia en el sonido y la dinámica del grupo?
Maju ha sido un hallazgo sin duda, estuvimos un año trabajando como trío hasta conocerla. Maju aporta cosas muy distintas a Ramón, a parte de sustituirle a las teclas, ahora tenemos tres voces y eso ha enriquecido mucho nuestro sonido. Por otra parte, esta siendo mi mano derecha a la hora de gestionar todo el tema de las redes, contenidos y de autogestión de la banda en general, ya que nuestro batería Jeremy ha sido padre el año pasado con lo que conlleva eso.
Habéis grabado y mezclado en Resilient Records y masterizado con Milo Gomberoff. ¿Cómo ha sido el proceso de producción de «Dumb Apocalypse» y qué habéis aprendido de esta experiencia?
Pues Resilient Records es mi estudio, lo que convierte el álbum en una autoproducción. Solo diré que autoproducir algo de esa envergadura es una locura, y no se lo deseo a nadie…jaja. Eso si, desde el principio lo tomamos como un reto, y la idea siempre fue la de sacar el mejor resultado posible con los recursos que tenemos, y creo que eso lo hemos logrado.
- Decis que «el grunge haya muerto, pero Milk aún no». ¿Cómo os posicionáis vosotros dentro de la escena musical actual y qué elementos del grunge siguen vivos en vuestra música?
La verdad es que este álbum es bastante menos grunge que el primero, pero me parece que esa es la idea, el grunge ha muerto, fue un punto de partida para el proyecto. Siempre habrán bandas replicando esas bandas de Seattle, pero a nosotros no nos interesa estancarnos en ese estilo.
- Habéis elegido la sala Blacklab para la presentación de «Kenny». ¿Qué importancia tiene para vosotros tocar en salas como esta y cómo os conectáis con vuestro público en estos espacios?
En Barcelona el panorama actual de salas es desolador, Blacklab es de las pocas salas que hay hoy en día que sean asequibles, con buen trato y buenas condiciones. En este caso era un lugar que nos permitía montar la presentación del single como la habíamos planeado, poco más podemos pedir.
