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Biela: “Muchas personas nos han dicho que el álbum les ha acompañado en momentos difíciles. Eso es lo más bonito que nos pueden decir.”

Biela vuelve con Nuevas Emociones, un segundo álbum más crudo, directo y profundamente honesto. Charlamos con el trío madrileño sobre el proceso creativo, el equilibrio entre rabia y fragilidad y la previa de su concierto del viernes en La Yesería (Murcia). Energía, canciones sin relleno y verdad en cada verso.

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“Nuevas Emociones” suena más crudo, más directo y más emocional que vuestro debut. ¿Qué os impulsó a ir en esa dirección y cómo ha sido el camino hasta consolidar ese “pop del fuertecito” que os define?
Lo que más ha cambiado ha sido nuestra forma de componer. En «Un día más», las canciones nacían directamente en el local, tocando los tres a la vez, y eso se reflejaba en un sonido muy directo y uniforme en cuanto a guitarras, bajo y batería. En este disco, en cambio, el proceso ha sido mucho más largo y detallado. Hemos trabajado enormemente cada tema, maqueta por maqueta, jugando más con la producción y con nuevos sonidos. Durante estos años también hemos descubierto nuevas bandas y géneros que nos han influido mucho, y toda esa mezcla se ha acabado reflejando en los diez temas del álbum.

Volvéis a trabajar con Santi García en la producción, algo que da continuidad al sonido pero con un extra de contundencia. ¿Cómo ha sido reencontraros con él en el estudio y qué ha cambiado respecto al primer disco?
Teníamos clarísimo que queríamos repetir con Santi. En esta ocasión pudimos pasar más días en el estudio, tomándonos todo con calma y cuidando los detalles al máximo. Llegamos con las canciones mucho más trabajadas y con las ideas muy claras, lo que nos permitió centrarnos en buscar ese sonido que teníamos en la cabeza. La experiencia fue muy buena y sentimos que Santi sacó lo mejor de nosotros.

El álbum refleja claramente ese paso a la vida adulta, con todo lo que conlleva. ¿Qué parte del proceso vital de este último año diríais que ha quedado más marcada en las canciones?
Diría que todas las canciones recogen, de algún modo, ese proceso de cambio. Han pasado muchas cosas: gente que entra y sale de tu vida, relaciones que acaban, amistades que se transforman, trabajos nuevos… Pero si tuviera que destacar algo, diría que el disco refleja mucho esos pensamientos intrusivos sobre la relación con los demás, sobre cómo te afectan y cómo aprendes a gestionarlo.

Las letras hablan de lanzarse a la piscina, de la cara B de la exposición pública, de perder y recuperar vínculos… ¿Qué importancia tiene para vosotros mantener esa honestidad tan brutal en las letras?
Para nosotros es esencial. Siempre hemos escrito desde la experiencia personal porque es la forma más natural que tenemos de expresarnos. La música es una vía de desahogo y nos ayuda a ordenar algunos pensamientos que no sabemos cómo expresar. Respetamos a quienes escriben desde otros lugares, pero a nosotros nos sale contar nuestras vivencias, es lo que nos mueve. Al final, cuando lo que dices es real, se nota.

Uno de los sellos del disco es ese lenguaje directo, sin rodeos ni metáforas complejas. ¿Os sentís más cómodos escribiendo así o es algo que ha venido dado por la emoción del momento?
Sí, totalmente. Desde los primeros temas, nuestro lenguaje ha sido siempre muy directo y cotidiano, porque es como mejor nos expresamos. Hemos crecido escuchando mucho rap, con letras muy crudas y sinceras, y eso se ha quedado en nuestra forma de escribir. Es parte de la esencia de Biela: decir las cosas sin adornos, de frente.

Vuestro sonido se mueve entre el hyperpop y el rock, con un pie en lo digital y otro en lo analógico. ¿Dónde encontráis el equilibrio entre lo nuevo y lo clásico a la hora de componer?
Creemos que el equilibrio está en lo que aporta cada uno al grupo. Venimos de influencias muy distintas: una adolescencia llena de punk rock, rap, pop… y en los últimos años hemos ido descubriendo nuevas propuestas y sonidos más modernos. Esa mezcla es lo que acaba definiendo el sonido Biela: una fusión natural entre nuestras raíces y todo lo que seguimos aprendiendo.

“Intentamos ir a Murcia varias veces con el disco anterior. Por fin vamos a tocar en La Yesería y nos hace mucha ilusión.”

“Nuevas Emociones” transmite una energía muy potente pero también momentos de fragilidad. ¿Cómo habéis trabajado ese contraste emocional en las canciones y en la producción?
Nos gusta pensar en la música como una montaña rusa. Queríamos que el disco tuviera subidas y bajadas, igual que la vida. Nos encanta gritar nuestras letras con energía, pero también dejar espacio para la calma y la vulnerabilidad. Ese contraste es lo que hace que las canciones respiren, que haya momentos de pura rabia y otros de pausa e introspección.

El disco tiene una estructura muy sólida y coherente. ¿Pensasteis el tracklist como un recorrido emocional o fue algo más intuitivo?
Un poco de ambas cosas. A medida que íbamos componiendo, ya visualizábamos dónde encajaría cada tema dentro del álbum. Por ejemplo, Pensando en ti la imaginábamos desde el principio como cierre, por su energía melancólica, mientras que Salir de aquí tenía sentido como apertura, por ese primer golpe de energía. Cuando tuvimos todas las canciones, el orden prácticamente se colocó solo, siguiendo una lógica de sensaciones y energía. Hay temas que están conectados a propósito, como Mil preguntas y Pensando en ti, para que el disco se sienta como un recorrido completo.

Después de llenar salas como El Sol o Razzmatazz 3, ¿cómo estáis viviendo esta nueva gira y la respuesta del público?
Está siendo increíble. La respuesta está siendo súper cálida y sentimos que el público se aferra mucho al proyecto. No vienen solo por un par de singles, sino que se escuchan el disco entero, compran el vinilo y lo viven con nosotros. Eso nos emociona mucho. Además, con la salida del disco hemos empezado a sonar más por México. Tanto que, a finales de noviembre, cruzamos el charco por primera vez. Un auténtico sueño cumplido.

¿Hay alguna canción del disco que se haya transformado especialmente al pasarla al directo? ¿Alguna que haya cobrado un nuevo significado sobre el escenario?
No diría que haya ninguna transformación radical, pero sí hay temas que han crecido mucho en directo. Pensando en ti*, por ejemplo, tiene un inicio muy íntimo que genera una conexión preciosa con el público. También* Cuatro hijos y una casa con jardín se ha convertido en uno de los momentos más disfrutados por la gente; la energía que se genera es brutal.

¿Qué creéis que hace diferente a “Nuevas Emociones” dentro de la escena pop actual y qué os gustaría que se llevara la gente al escucharlo?
Creemos que Nuevas Emociones suena como un cañón. Estamos muy orgullosos del sonido que conseguimos con Santi y sentimos que no hay muchos discos de rock en España con este nivel de producción: tiene un punto muy americano que nos flipa. Más allá del sonido, lo que lo hace diferente es su honestidad. Las letras son muy reales, nacen de experiencias que hemos vivido y sufrido en silencio, y creo que eso se nota. Mucha gente nos ha dicho que el álbum les ha acompañado en rupturas o momentos difíciles, y eso para nosotros es lo más bonito. Es un disco sin relleno, cada canción tiene su razón de ser. Siempre decimos que hay que escucharlo del tirón, con calma, con volumen y sin distracciones. Solo así puede llegar y calarte de verdad.

Este viernes tocáis en La Yesería, en Murcia, una de las salas con más historia del circuito independiente. ¿Qué esperáis de esa noche y cómo estáis preparando el concierto?
Le tenemos muchas ganas. Intentamos ir a Murcia varias veces con el disco anterior, pero nunca llegó a cerrarse. Esta vez, gracias a Haciendo el Indie, por fin podremos tocar allí, y nos hace mucha ilusión. Sabemos que hay una gran escena y que el público murciano valora mucho la música en directo, así que esperamos que sea una noche especial.

Totana, 1984. Crecí entre cassetes de los Pecos y Fórmula V. Mis oídos se curtieron a base de Rap, Rock, Shoegaze o Metal, y me muevo sin problema del Indie a la copla o del Thrash a la clásica. Al final, no importa el género: lo que cuenta es que la canción merezca la pena. Formo parte del sello murciano La Semilla Mgmt, donde trabajo como consultor y social media, ayudando a grupos emergentes a crecer y a darle chispa a su comunicación digital. Mi otro yo se dedica al marketing y también escribe: publiqué dos novelas, La luna roja de Siberia y Omega, el ángel caótico. Soy fan declarado de la peor ciencia ficción, devoro pelis de serie Z y colecciono vinilos de forma compulsiva: de Nino Bravo a Marilyn Manson. Para mi madre, sigo siendo “un caso perdido”