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Militares Judías: «Las canciones cortas nos salen de manera natural, nos aburrimos enseguida e intentamos prescindir de lo superfluo.»

Desde los polígonos a la distorsión, Militares Judías emergen como una voz crítica y experimental en la escena musical. Con raíces en el postpunk y una mirada afilada a la sociedad, la banda nos habla de su proceso creativo, sus influencias y los misterios de su próximo EP. Acompáñanos en esta inmersión en el universo sonoro de Militares Judías, donde la amistad y la experimentación se entrelazan en un viaje de resistencia contra la rutina.

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  • ¿Cómo surgió Militares Judías y qué papel han jugado esos diez años de amistad entre César y Pablo en todo esto?

Un amigo en común, David, se compró un bajo y nos comentó a unos colegas que César tocaba la batería y tenía un local donde podíamos ir a meter ruido. Empezamos a grabar ideas que surgían, experimentar con los cacharros que habíamos ido acumulando, y luego contactamos con Andrey para que nos ayudase a grabarlo, mezclarlo y que sonase decentemente. La amistad es lo más importante que ha surgido de este proyecto, así que su papel ha sido crucial.

  • ¿Qué tal es currar con Andrey y cómo encajan sus arreglos urbanos y electrónicos con vuestro rollo?

Es genial, Andrey tiene curiosidad, conocimientos y un gran entusiasmo, se nota que le encanta su trabajo. En nuestras canciones usa técnicas que se emplean en esos géneros, pero salvo en un tema que sacaremos este año no creo que se aprecien detalles de urban o electrónica.

  • Empezasteis haciendo versiones de bandas como Ramones o Bauhaus y ahora vuestro sonido se parece más a Jesus & Mary Chain. ¿Qué ha pasado en ese cambio de estilo?

              Lo que ha pasado es precisamente la voluntad de buscar un estilo, aunque con esas tres bandas seguimos teniendo en común el gusto por la distorsión.

  • Vuestra música tiene un toque crudo, con ruido y distorsión, pero a la vez las canciones son cortitas y directas. ¿Cómo conseguís ese equilibrio?

Las canciones cortas nos salen de manera natural, nos aburrimos enseguida e intentamos prescindir de lo superfluo. En ese sentido, nos hemos fijado en cómo están estructurados los primeros singles de los Kinks o algunas canciones de Guided by Voices, por ejemplo.

  • En vuestras letras se nota ese espíritu crítico sobre la sociedad, el individualismo y el consumo. ¿Qué os inspira a escribir sobre esos temas?

Supongo que nos motiva esa mezcla entre atracción y repulsión por intentar descubrir qué mecanismos hay detrás de esos métodos que pretenden meterte a calzador un producto y que empujan a las masas a sentir la necesidad de tenerlo.

  • Dicen que la banda nace de la soledad de los polígonos y de la provocación. ¿Cómo se traduce esa energía en vuestra música y en el día a día?

        No creo que nazca de la provocación, aunque lo del ambiente de los polígonos, como el de cualquier entorno, sí que influye a la hora de hacer las cosas, de eso estamos convencidos.

  • Hay un rollo postpunk bien marcado, con guitarras etéreas y acordes disonantes. ¿Qué influencias del 80 os han marcado y por qué?

      Nos gustan muchos artistas de los 80: Décima víctima, Radio Futura, Siniestro Total, DAF, Killing Joke, 23 Skidoo, AR Kane, Godflesh, Dinosaur Jr., New Order … por decir algunos.

La amistad es lo más importante que ha surgido de este proyecto, así que su papel ha sido crucial.

  • Vuestro primer EP, «Primeras maniobras», suena a una voz de resistencia contra la rutina. ¿Cómo reflejáis esa actitud rebelde en el proceso creativo?

       Igual no se nota demasiado en el resultado final, pero ya sea por falta de medios o porque alguien nos presta algún cachivache (un saludo a Edu, de Pandora Vox, jeje), siempre estamos probando historias, ya sea con técnicas de microfonía, el uso de diferentes amplis y efectos, reamplificaciones, samples de nuestras grabaciones, de YouTube, de un montón de sitios. Esto se debe, en gran medida, a que a Andrey le flipa experimentar con esas cosas; la última vez que grabamos me pidió que hiciese una toma de voz recogiendo el sonido con las pastillas de la guitarra, no veas los berridos que tuve que pegar para que sonase algo por ahí, jajajjaa.

  • Se comenta que el segundo EP viene envuelto en misterio. ¿Podéis soltar alguna pista de qué podemos esperar y cómo se diferencia del primero?

Se diferencian en que en esta ocasión las canciones son instrumentales y las guitarras no tienen ningún tipo de distorsión o efecto. También hemos aprovechado para usar instrumentos que no habíamos utilizado antes, como unas cajas de ritmo antiguas que llevábamos un tiempo queriendo emplear.

  • Mirando al futuro, ¿qué nuevos desafíos o ideas os gustaría explorar para seguir rompiendo esquemas con vuestra música?

Debutar en directo, sacar unos cuantos temas nuevos que ya están preparados y aprender a usar mínimamente un sintetizador que lleva unos meses parado, jeje.

Totana, 1984. Crecí entre cassetes de los Pecos y Fórmula V. Mis oídos se curtieron a base de Rap, Rock, Shoegaze o Metal, y me muevo sin problema del Indie a la copla o del Thrash a la clásica. Al final, no importa el género: lo que cuenta es que la canción merezca la pena. Formo parte del sello murciano La Semilla Mgmt, donde trabajo como consultor y social media, ayudando a grupos emergentes a crecer y a darle chispa a su comunicación digital. Mi otro yo se dedica al marketing y también escribe: publiqué dos novelas, La luna roja de Siberia y Omega, el ángel caótico. Soy fan declarado de la peor ciencia ficción, devoro pelis de serie Z y colecciono vinilos de forma compulsiva: de Nino Bravo a Marilyn Manson. Para mi madre, sigo siendo “un caso perdido”