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Recomendaciones musicales semana 39 (2026)
Esta semana ponemos el foco en una selección de artistas que merece ser escuchada con atención. Proyectos que llegan con personalidad, criterio y una forma muy clara de entender la música.
Aquí no hay fórmulas vacías ni intentos de encajar en lo que ya funciona. Hay canciones con intención, discursos propios y una búsqueda artística que se nota en cada detalle. Algunos sorprenden por su sonido, otros por la manera de contar, y otros por esa capacidad difícil de explicar: la de quedarse contigo después de la primera escucha.
Son propuestas que avanzan sin miedo, mezclando influencias, rompiendo moldes y defendiendo una identidad reconocible. Artistas que no están aquí para rellenar listas, sino para abrir camino.
Si te apetece descubrir música con carácter, sensibilidad y algo real que decir, esta selección es un buen punto de partida.
Cada uno destaca por un lenguaje artístico bien definido, capaz de combinar técnica, riesgo creativo y una visión clara de hacia dónde quiere llevar su obra. Sus proyectos no se limitan a seguir tendencias; las cuestionan, las reinterpretan y, en algunos casos, las superan.
Hay innovación en la forma, profundidad en el contenido y una energía que se percibe desde el primer contacto con su trabajo. Son creadores que no buscan agradar a todos, sino generar impacto, provocar emoción y dejar huella. Si buscas talento auténtico y propuestas que realmente te muevan, este es el momento de descubrirlos.

Mars Accelerator devuelve I Am the South Pole al presente sin borrar sus cicatrices
Mars Accelerator recupera I Am the South Pole, uno de los trabajos que mejor condensó el nervio de la escena underground estadounidense de mediados de los noventa, con una nueva mezcla concebida casi tres décadas después de su grabación original.
El disco nació en Seattle bajo condiciones extremas: la banda dispuso de apenas cuatro días para grabar, mezclar y masterizar un repertorio atravesado por punk, shoegaze, emo, rock alternativo y destellos de metal. Guitarras agudas, cambios constantes de tempo y una voluntad permanente de esquivar cualquier solución demasiado convencional terminaron definiendo su carácter.
Revisar un disco treinta años después no consiste en corregir el pasado, sino en volver a escuchar aquello que todavía sigue vivo dentro de él.
La nueva versión parte de las cintas multipista originales, digitalizadas en Electrical Audio, el estudio de Steve Albini. John Dylan Mulhausen ha reconstruido la mezcla durante meses, dando mayor presencia a las guitarras de Mark Leblanc y Bobby Nath, recuperando dinámicas y reduciendo algunos tratamientos propios de la producción noventera.
El resultado busca conservar la sequedad y la inmediatez de la grabación, pero con una claridad que permite escuchar mejor la interacción entre instrumentos. La masterización de Will Quinnell culmina el proceso con versiones de 16 y 24 bits, esta última menos comprimida y pensada para una escucha especialmente atenta.
Más que una restauración, esta nueva vida de I Am the South Pole funciona como un recuerdo reconstruido: el mismo caos, la misma extrañeza y una perspectiva distinta para volver a entrar en él.

Pocket Lint prende fuego al ego masculino en «Book Lungs»
Pocket Lint presenta «Book Lungs», un nuevo sencillo donde el art rock, el noise rock y el post-hardcore se convierten en vehículo para hablar del ego, el miedo y esa incapacidad de afrontar una amenaza sin recurrir a mecanismos de defensa cada vez más absurdos.
El dúo formado por Adam Pickering y Michael Kane construye la canción desde riffs graves, ritmos angulares y una sensación constante de tensión controlada. Todo fue grabado completamente en directo en Under the Bridge, bajo la estación de Brighton, una elección que mantiene intacta la aspereza de la interpretación y refuerza ese carácter físico y caótico que define a la banda.
«Es una canción sobre el ego y el miedo disfrazada de una canción sobre un incendio casual», explica Adam Pickering.
La historia parte de una amenaza mínima que termina creciendo hasta convertirse en negación, bravuconería y destrucción desproporcionada. El resultado es oscuro y absurdo al mismo tiempo, con un sentido del humor que evita convertir el mensaje en una simple lección moral.
Con referencias que apuntan hacia Slint, Big Black, Fugazi, Shellac o The Oh Sees, Pocket Lint lleva su pasado en el math rock hacia un terreno más inmediato y visceral. Publicada el 28 de agosto de 2026, «Book Lungs» encuentra precisamente en esa fricción entre control y descontrol su mayor fuerza.

«Paranoid» reúne tres mundos distintos bajo una misma descarga de tensión
Calm Bomb Collective presenta «Paranoid», una colaboración que une las voces y la escritura de Jonathon Newby con la producción de Krohme y el bajo de Doug Wimbish, miembro de Living Colour y figura histórica de la música negra contemporánea.
La canción evita asentarse en un único género. Rock alternativo, hip hop, funk y electrónica conviven sobre una base física marcada por la batería de Esmute, las guitarras y teclados de Luciano Porto y el bajo de Wimbish. Krohme se encarga además de la producción, mezcla y masterización, buscando que las distintas trayectorias de sus protagonistas sigan siendo reconocibles dentro del conjunto.
Tres historias musicales muy diferentes pueden encontrarse sin necesidad de borrar aquello que las hace únicas.
Jonathon Newby aporta una interpretación vocal cambiante y urgente, heredera de su recorrido al frente de Brazil, mientras Krohme suma más de dos décadas de experiencia cruzando hip hop, rock, metal y electrónica. Wimbish, por su parte, lleva al tema una forma de entender el bajo que conecta tanto con Living Colour como con su etapa en la sección rítmica de Sugar Hill Records.
Publicado el 28 de agosto de 2026, «Paranoid» funciona también como lanzamiento benéfico: el 100 % de las ventas realizadas a través de Bandcamp se destina a Calm Bomb Collective, sello y comunidad sin ánimo de lucro dedicada a apoyar a artistas autistas, neurodivergentes y con discapacidad.

«Not a Love Song», cuando M & J escribe sobre todo lo que el amor no llegó a ser
M & J presenta «Not a Love Song», una canción nacida de una experiencia personal y de una paradoja sencilla: querer escribir una canción de amor para alguien y descubrir, durante el proceso, que la historia nunca llegó a convertirse en aquello que se esperaba.
El tema parte de un sentimiento no correspondido. Uno de los integrantes del dúo australiano quiso transformar en música sus ilusiones, sus expectativas y la relación que imaginaba, pero la realidad tomó otro rumbo. Lo que debía ser una declaración romántica terminó convirtiéndose en un relato sobre la distancia entre lo deseado y lo vivido.
Hay canciones que empiezan como una promesa de amor y terminan contando todo lo que nunca llegó a ocurrir.
Ese contraste funciona como el verdadero centro emocional de «Not a Love Song». La canción no habla únicamente de rechazo, sino también de cómo las expectativas pueden construir una historia paralela que acaba desmoronándose cuando no encuentra respuesta al otro lado.
Desde Bondi, Australia, M & J convierte así una experiencia íntima en una idea fácilmente reconocible: no siempre basta con querer, cuidar o imaginar un futuro para que dos personas terminen sintiendo lo mismo. Y precisamente de esa imposibilidad nace una canción que, como anuncia su título, terminó siendo cualquier cosa menos una canción de amor.

AySay vuelve a casa en «Yârimsin», una carta de amor a Estambul entre folk anatolio y psicodelia
AySay presenta «Yârimsin», un nuevo sencillo que convierte el regreso a casa en una mezcla de deseo, incertidumbre y esperanza. La banda de Copenhague, encabezada por Luna Ersahin, vuelve a cruzar sus raíces danesas, kurdas y turcas en una canción que une folk anatolio, rock psicodélico y electrónica nórdica.
Cantada en turco, «Yârimsin» avanza entre guitarras insistentes, melodías de raíz tradicional y grooves de carácter hipnótico. Referencias como Barış Manço, Selda Bağcan, Gaye Su Akyol o Derya Yıldırım ayudan a situar un sonido que mira hacia la tradición sin quedarse anclado en ella.
«Es mi canción de amor a Estambul», explica Luna Ersahin.
La letra gira alrededor de una pregunta sencilla pero cargada de emoción: después de tantos años lejos, ¿seguirá intacto el vínculo cuando uno regrese? Esa tensión entre nostalgia y esperanza encuentra un contrapunto luminoso en los estribillos repetitivos y en el pulso casi meditativo de la canción.
«Yârimsin» llega además en un momento importante para AySay, tras su fichaje por V2 Records y antes de su primera gira por España, prevista para octubre de 2026 con paradas en Madrid, Donostia, Ourense y Barcelona. Un nuevo paso para una banda que sigue utilizando la música como espacio de encuentro entre territorios, lenguas y memorias.

The Societiers y «I Can Be God», una mirada al desgaste de querer serlo todo para todos
The Societiers presenta «I Can Be God», primer sencillo de un proyecto que une a Jens Ståhlstierna y Peter Briggs en torno a un rock alternativo melódico, atmosférico y con pulsión psicodélica.
La canción parte de una presión muy contemporánea: la exigencia de estar siempre disponible, cumplir todas las expectativas y convertirse en aquello que los demás necesitan. A partir de ahí, el dúo utiliza simbología religiosa, extremos emocionales y una sensación progresiva de colapso para mostrar cómo la entrega puede terminar convirtiéndose en una forma de borrarse a uno mismo.
Querer sostenerlo todo también puede acabar dejándonos sin espacio para sostenernos a nosotros mismos.
«I Can Be God» funciona al mismo tiempo como canción de amor y como crítica a determinadas expectativas sociales, apoyándose en guitarras melódicas, atmósferas amplias y una sensibilidad que conecta la introspección con un enfoque claramente alternativo.
The Societiers nace del reencuentro creativo de dos músicos que ya habían trabajado juntos años atrás en la escena de Malmö. Tras una etapa separados y carreras desarrolladas entre la música y la publicidad, Ståhlstierna y Briggs retomaron la colaboración en 2024, mezclando ideas antiguas con nuevo material.
Publicado el 18 de marzo, «I Can Be God» abre una nueva etapa para el dúo y establece con claridad su eje principal: canciones emocionales, exploratorias y construidas desde la experiencia compartida.

Tokyo Blues encuentra en «Gato de Arrabal» al verdadero rebelde del rock
Tokyo Blues presenta «Gato de Arrabal», una canción inspirada en los gatos callejeros que rondan cerca de su local de ensayo y por las barriadas del pueblo costero de su cantante. Felinos despeluchados, tuertos, llenos de arañazos y capaces de dormir al borde de un acantilado se convierten aquí en símbolo de libertad, instinto y desafío.
La banda ve en ellos todo aquello que tantas veces se intenta fabricar dentro del imaginario rockero: misterio, insolencia, carácter y una manera de moverse por el mundo sin pedir permiso. Frente al cliché del tipo duro que lleva la rabia como complemento, estos animales representan una rebeldía mucho más auténtica, natural y difícil de domesticar.
El verdadero rebelde no necesita parecer peligroso: simplemente vive sin pedir permiso.
Musicalmente, «Gato de Arrabal» construye ese paisaje suburbial desde una introducción en crescendo donde la guitarra dialoga con el gruñido de una armónica de bajo, hasta desembocar en un riff amenazador y adictivo.
Formado por Adrián, Henar, Arantxa y Fran, Tokyo Blues mezcla hard rock, rockabilly y blues con el descaro del punk, la nostalgia de garaje y un imaginario lleno de cultura pop, coches, cuero y serie B. «Gato de Arrabal» resume esa identidad en una figura perfecta: un animal callejero que no necesita posar para resultar peligroso.

Giufà captura la electricidad del directo en Gipsy Mode: Live Tour 2026
Giufà convierte la energía de su paso por el festival Pentecôtavic, en Vic-Fezensac, en Gipsy Mode: Live Tour 2026, un álbum en directo de ocho canciones publicado el 4 de septiembre. La banda siciliana apuesta por mostrar su sonido sin filtros, dejando que el ruido, el empuje rítmico y la respuesta del público formen parte del propio relato.
Grabado durante su actuación de mayo en Francia, el disco reúne algunas de las piezas que mejor representan su mezcla de gipsy, sonidos balcánicos, ska, rock y raíces mediterráneas. «Gipsy Mode», «Brindo», «Revolucion» o «TarantellaPunk» aparecen aquí en su entorno natural: el escenario.
La fuerza de Giufà no está en limpiar el directo, sino en dejar que respire con todo su ruido, su velocidad y su desorden.
La mezcla corre a cargo de Dema, líder de Talco, con una filosofía clara: evitar overdubs artificiales y conservar la crudeza de la interpretación. Los metales, la base rítmica y el rugido del público quedan así en primer plano, acercando la escucha a la sensación de primera fila.

«Romperme la Voz», la promesa de ZIRO de decir lo importante antes de que sea tarde
ZIRO presenta «Romperme la Voz», un nuevo sencillo que parte de una idea poco habitual: agradecer en presente a quien ha sido esencial antes de que su ausencia convierta esas palabras en despedida.
La canción nace de reconocer a esa persona que enseñó a buscar la libertad, levantarse después de caer y distinguir lo verdaderamente importante. El título funciona como una promesa de permanencia: seguir nombrando a quien estuvo ahí, incluso cuando la vida vuelva a desordenarse.
«Todos tenemos a alguien que ha estado ahí cuando las cosas se han puesto difíciles. Romperme la Voz salió de pensar en eso, en todo lo que le debes a una persona y en lo complicado que es imaginar que algún día pueda no estar.»
Musicalmente, ZIRO lleva su sonido hacia un indie rock más directo, con las guitarras en primer plano y una instrumentación donde flauta travesera y saxo aparecen como elementos melódicos capaces de elevar los momentos de mayor intensidad.
«Romperme la Voz» dialoga además con canciones como «Corazón de León», «Tengo Resaca de Ti», «Impacto» o «Luna», prolongando un recorrido emocional que va del dolor hacia la gratitud. El tema abre también camino hacia Todo Arde, el segundo álbum de la banda zaragozana, previsto para 2026, y confirma una etapa en la que ZIRO busca crecer sin perder la cercanía que ha definido al grupo desde sus comienzos.

Karma Dojo: The Next Movement convierte el groove en disciplina y liberación
The Next Movement presenta Karma Dojo, un nuevo álbum que lleva su mezcla de funk, soul, jazz y psicodelia hacia un terreno más físico y expansivo. El trío suizo construye el disco desde la fricción entre precisión y libertad, con canciones donde el groove deja de ser solo ritmo para convertirse en una forma de conexión.
J.J. Flueck a la batería y voz, Pascal “P” Kaeser al bajo y sintetizadores y Sam Siegenthaler a la guitarra forman una banda capaz de sonar mucho más grande de lo que su formato sugiere. Esa capacidad se refleja en un trabajo que combina soul de raíz clásica, funk áspero, improvisación y electricidad psicodélica sin perder nunca el pulso.
El groove funciona aquí como una disciplina: cuanto más firme es la base, mayor parece la libertad para escapar de ella.
El álbum se presenta además como una experiencia especialmente pensada para la escucha a volumen alto, con una edición en vinilo concebida casi como un pequeño ritual: bajar la aguja, apagar las distracciones y dejar que cada cara modifique poco a poco la percepción.
Con más de 1.500 conciertos a sus espaldas y escenarios como Montreux, Blue Note Milano, Porgy & Bess o Enclave de Agua en su recorrido, The Next Movement ha construido su reputación principalmente sobre el directo. Karma Dojo traslada esa energía al estudio sin domesticarla, conservando el sudor, la tensión y esa sensación de banda completamente sincronizada.
A veces, preguntarse cómo hemos acabado en mitad del desastre es también la primera forma de seguir avanzando.
«How Did I End up in This Mess» encaja en esa mezcla de movimiento, ironía y narración que define al grupo. Más que detenerse a contemplar el caos, Thames Rivieras parece interesado en convertirlo en combustible.
La canción llega dentro de una etapa marcada por Optimistic, el lanzamiento más reciente del grupo, que sucede a What Not Jive, publicado en 2022. Dos títulos que ya dejan entrever una banda poco interesada en la solemnidad y mucho más dispuesta a utilizar el punk como espacio de diversión, relato y resistencia.

Martin Hammar reúne tres ideas en la construcción casera de «Hello»
Martin Hammar presenta «Hello», una canción nacida de la combinación de tres ideas distintas desarrolladas a lo largo de apenas un par de semanas. El tema fue escrito, grabado y producido íntegramente por el propio artista en su estudio doméstico, manteniendo así un proceso especialmente personal y directo.
Hammar se encarga de las voces y de la interpretación de prácticamente todos los instrumentos, mientras que la batería y la armónica fueron incorporadas mediante colaboraciones externas a través de Fiverr. El resultado parte de una lógica artesanal: construir la canción pieza a pieza hasta encontrar un punto común entre materiales que, en principio, habían surgido por separado.
Tres ideas distintas pueden terminar formando una sola canción cuando encuentran el espacio adecuado para convivir.
La producción casera forma parte esencial de la identidad de «Hello», un tema gestado durante un verano que el propio Hammar describe como especialmente divertido en términos creativos. La masterización y distribución corren a cargo de la compañía canadiense LANDR, completando un proceso que conserva el carácter independiente de la grabación desde su origen hasta su publicación.

James Tonic imagina la vida que nunca llegó a existir en «Wherever You Are»
James Tonic presenta «Wherever You Are», una canción construida alrededor de una relación posible que nunca llegó a suceder. El artista criado en Montreal convierte esa ausencia en una pieza de alternative pop melancólico, sostenida por piano, cuerdas y sintetizadores, pero grabada con banda en directo en lugar de recurrir a una base programada.
La canción habita ese espacio incómodo entre lo vivido y lo imaginado: no habla tanto de una ruptura como de una historia que podría haber sido y terminó quedándose en posibilidad. Su atmósfera conecta con el dream pop y el pop cinematográfico de nombres como Lana Del Rey, Cigarettes After Sex o Beach House.
«I could have been your safety, just pretend you need me.»
Esa frase resume el núcleo emocional del tema: el deseo de haber ocupado un lugar que nunca llegó a existir realmente.
Publicado el 10 de septiembre de 2026, «Wherever You Are» es el primero de cuatro sencillos que James Tonic lanzará semanalmente hasta el 1 de octubre como extensión del universo de Safety y Safety II. Ambos discos cobrarán además una nueva dimensión este invierno con Safety Tour, un musical de dream pop que recorrerá 18 ciudades entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Con siete álbumes publicados, James Tonic sigue ampliando así un catálogo donde melancolía, atmósfera y memoria emocional forman parte de una misma narrativa.

«Piel de gallina»: Gigante Molino elige vivir antes que quedarse mirando
Gigante Molino presenta «Piel de gallina», un nuevo sencillo que combina calma, reflexión y momentos de mayor intensidad sobre una base de indie rock reconocible dentro de su trayectoria.
La canción gira alrededor de una actitud concreta ante la vida: no permanecer como espectador. Frases como «Convencido persigo lo que nunca seré» o «Pienso arriesgarme no vine a mirar» resumen esa voluntad de avanzar hacia aquello que remueve por dentro, incluso cuando la realidad o el destino no acompañan.
Sentir también implica exponerse: mirar desde fuera nunca produce el mismo vértigo que decidir entrar.
Como en trabajos anteriores, la letra vuelve a ocupar un lugar central en el universo de Gigante Molino. Contradicciones, esperanzas y dudas conviven con la necesidad de afrontar tanto lo que sucede fuera como aquello que uno lleva dentro, construyendo una escritura donde la fragilidad y la determinación aparecen casi siempre juntas.
Publicado el 9 de septiembre de 2026, «Piel de gallina» encuentra su fuerza precisamente en ese contraste entre introspección y empuje. Gigante Molino no plantea respuestas definitivas, sino una invitación a moverse, arriesgar y buscar aquello capaz de provocar una reacción auténtica, aunque el camino no prometa llegar exactamente donde uno imaginaba.

Kids on Neptune convierte el desarraigo en oscuridad suspendida con «Nothing But No One»
Kids on Neptune presenta «Nothing But No One», una pieza de alt-rock y darkwave que convierte la sensación de no pertenecer a ningún lugar en un paisaje sonoro amplio, frío y casi metafísico.
La canción imagina a un personaje rechazado tanto por el cielo como por el infierno, condenado a vagar en una especie de limbo mientras el mundo se deshace a su alrededor. Esa idea encuentra su reflejo en guitarras marcadas por modulaciones de inspiración post-punk ochentero, delays prolongados y reverberaciones que construyen una sensación constante de vacío.
No pertenecer a ningún lugar puede ser también una forma de quedar suspendido entre todo lo que uno fue y todo lo que nunca llegó a ser.
El bajo melódico aporta una columna vertebral firme, mientras la batería avanza con un pulso deliberado, casi de marcha. En contraste, las estrofas mantienen una tensión contenida que termina explotando en los momentos de mayor carga emocional.
El punto central llega con una pregunta directa: «Have you ever been not good enough?». Lo que comienza como una historia de exilio cósmico termina revelándose como una confesión profundamente humana sobre la insuficiencia, la vulnerabilidad y el miedo a no encontrar sitio.
Formados en 2012 alrededor de Antonio Valentini —también conocido como Dale Valentine—, Kids on Neptune combinan grunge, punk y stoner rock con una sensibilidad cada vez más atmosférica. «Nothing But No One», con música de Valentini y letra de Matilde Marchetti, lleva esa identidad hacia uno de sus territorios más oscuros y evocadores.

Talleres Molina afila la sátira en «¡América primero!»
Talleres Molina regresa con «¡América primero!», un nuevo sencillo en el que el trío mallorquín lleva su humor hacia un terreno abiertamente político, combinando rock, ironía y comentario social sin abandonar el tono irreverente que define al proyecto.
La canción y su videoclip funcionan como dos caras de una misma idea. Mientras la música mantiene esa vocación directa y concisa que caracteriza a la banda, la parte visual amplía la sátira alrededor de una figura política que, según el propio grupo, parecía pedir a gritos convertirse en personaje de una canción de Talleres Molina.
Cuando la realidad empieza a parecer una caricatura, la sátira apenas necesita exagerar.
Formado por Julio Molina, Gabi Marcos y Nando Ros, el grupo nació con la intención de construir canciones de tres minutos sin solos innecesarios, grandilocuencia ni alardes técnicos. Esa economía también encaja con «¡América primero!»: una idea clara, un golpe rápido y un sentido del humor que convierte la actualidad en materia prima musical.
Tras adelantos como «Tuve una Novia Terraplanista», «Rápido Lento» o su revisión de «Quiero ser Santa», Talleres Molina vuelve a demostrar que su electro-power-pop también puede funcionar como herramienta de sátira cuando la realidad ofrece material suficiente.

«Segovia»: Títeres convierte una ciudad compartida en memoria, ausencia y resistencia cotidiana
Títeres abre una nueva etapa con «Segovia», primer adelanto de Atrezo Posturbano, un EP con el que la banda lleva su raíz de rock urbano hacia una producción más amplia y atmosférica. La canción utiliza su ciudad natal como escenario de una despedida, pero también como archivo emocional de todo aquello que permanece cuando alguien ya no está.
Calles, frío, noches largas, regresos al amanecer y barrios transformados aparecen ligados a una ausencia que el tiempo no consigue borrar. La canción abandona progresivamente la idea de olvidar para aceptar algo más incómodo: crecer también consiste en aprender a convivir con determinados recuerdos.
Hay ciudades que terminan guardando a las personas que ya no forman parte de nuestra vida.
El videoclip, realizado por Javier Rueda García y Rubén Arribas Prieto, amplía esa mirada hacia la propia Segovia y contrapone la ciudad promocionada con la que viven diariamente sus vecinos, poniendo el foco en la vivienda, los espacios abandonados y las dificultades para seguir construyendo allí un proyecto de vida.
Producida, grabada y mezclada por Manuel Cabezalí y masterizada por Dany Richter, «Segovia» crece desde una introducción atmosférica hasta un desarrollo de banda completa con sintetizadores, antes de desmontarse lentamente en su tramo final. Títeres convierte así el lugar del que procede en algo más que un escenario: un territorio donde memoria personal y transformación urbana terminan encontrándose.

Madlock desmonta la vida perfecta en su nuevo single «Perfect Life»
Madlock prepara «Perfect Life», su quinto single, con una mirada crítica hacia la dependencia digital y la distancia cada vez mayor entre la vida real y la versión cuidadosamente construida para las redes.
La banda madrileña aborda ese entorno de apariencias, exposición constante y mensajes prefabricados desde una propuesta sonora pausada pero contundente. El tema pone el foco en la arquitectura de las mentiras que sostienen muchas identidades virtuales y en la necesidad de recuperar una mirada propia frente al bombardeo continuo de imágenes y expectativas.
Cuanto más perfecta parece una vida desde fuera, más difícil puede resultar distinguir qué parte de ella sigue siendo real.
Musicalmente, «Perfect Life» continúa desarrollando el sonido de Madlock: rock contemporáneo con raíces en el grunge de los noventa, guitarras de estructura progresiva, una sección rítmica sólida y la voz de Cristina Otero moviéndose entre la intensidad del hard rock y una sensibilidad más melódica.
Formado por Otero, Carlos Gallego, José Luís Sanz y Hugo Rodriguez, el cuarteto lleva desde 2024 trabajando una identidad propia a partir de un proceso largo de preproducción y búsqueda sonora. Tras «Zombie Man», «The Answer», «Even in the Dark» y «Bones», «Perfect Life» amplía esa línea temática alrededor de la identidad, la presión exterior y la necesidad de no perderse dentro de aquello que otros esperan ver.

Pretty Average convierte empezar de cero en niebla y vértigo con «All I Wanted, I Forgot»
Pretty Average regresa con «All I Wanted, I Forgot», su primer lanzamiento digital en casi un año y una canción nacida de una etapa de reconstrucción profunda para la banda. Tras cambios de formación, problemas internos y desacuerdos con su antiguo sello, el grupo decidió detenerlo todo y volver al punto de partida: tocar en directo, recuperar el disfrute y reencontrarse con el proyecto.
La canción habla precisamente de eso. De llegar a una ciudad nueva con el corazón herido, dejar atrás parte del pasado y descubrir que, en medio de esa ruptura, también puede aparecer una versión distinta de uno mismo.
Empezar de nuevo no siempre significa olvidar quién eras; también puede ser descubrir quién puedes llegar a ser.
Entre shoegaze, post-punk e indie rock, Pretty Average construye una atmósfera densa y melancólica con referencias que van de New Order y My Bloody Valentine a The Radio Dept., The Velvet Underground o The Jesus and Mary Chain.
«All I Wanted, I Forgot» forma parte de The Highs and Lows of Being Pretty Average, un álbum concebido deliberadamente al margen de las dinámicas habituales del streaming. Grabado en un estudio propio y buscando conservar la energía de una banda tocando junta, el disco prioriza emoción, duración y crudeza sobre la perfección técnica. Una filosofía que encuentra en este nuevo single una de sus expresiones más claras.

Mama No Likey encuentra luz después de la ruptura en «Light Up The Night»
Mama No Likey presenta «Light Up The Night», una balada de rock moderno que deja atrás parte de la intensidad habitual del proyecto para adentrarse en un terreno más cinematográfico, íntimo y emocional.
Con Maddi Lasker a la voz, la canción sigue a una mujer que comienza a reconstruirse después de una relación rota. La noche de Los Ángeles se convierte en escenario de ese proceso: conducir por Hollywood Hills, recorrer los bulevares y descubrir poco a poco que aquello que parecía únicamente una pérdida también puede abrir la puerta a una nueva sensación de libertad.
La oscuridad no desaparece porque alguien venga a encender la luz, sino cuando uno descubre que ya la llevaba dentro.
Musicalmente, «Light Up The Night» parte de una interpretación contenida y crece gradualmente mediante guitarras, cuerdas expansivas y una voz que gana intensidad hasta alcanzar un estribillo de carácter hímnico alrededor de la frase “I’m gonna light up the night”.
Mama No Likey es el proyecto de los compositores Will Haupricht y Troy Gale, que en esta etapa trabajan con diferentes vocalistas según las necesidades de cada canción. Junto al productor Philip Paulsen, el dúo continúa ampliando su lenguaje desde el rock más enérgico hasta composiciones de mayor carga atmosférica. «Light Up The Night» encuentra precisamente en esa contención una nueva manera de hablar de resistencia, autoestima y libertad.

Desu Taem convierte el absurdo cotidiano en rock con «Taking My Groceries Home on a Pogo Stick»
Desu Taem vuelve a hacer de lo inesperado su terreno natural con «Taking My Groceries Home on a Pogo Stick», una nueva muestra de ese Savage Retro Rock que Shan ha ido construyendo desde la libertad creativa y el gusto por lo crudo.
El título ya resume buena parte de su espíritu: humor, exageración y una forma muy particular de mirar lo cotidiano. La canción encaja en un proyecto que prefiere el sonido vivo, imperfecto y directo antes que una producción excesivamente pulida.
En el universo de Desu Taem, incluso volver del supermercado puede convertirse en una pequeña aventura rockera.
¿Tienes un proyecto musical y te encantaría que lo escucháramos? ¡Este es el momento perfecto! Queremos conocer tu música y apoyarte en tu camino. No dudes en ponerte en contacto con nosotros a través de la plataforma de Groover. Estamos emocionados por descubrir nuevos talentos y compartir tu trabajo con nuestra comunidad. ¡Esperamos tu mensaje!
